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Photo by Communications Office of the Mayor of Cali

El MSP se solidariza con el pueblo colombiano tras el terremoto del 10 de agosto

El Movimiento por la Salud de los Pueblos expresa su más profunda solidaridad y apoyo al pueblo Colombiano tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la zona occidental del país el 10 de agosto de 2026. Setenta y dos horas después de la tragedia, el balance que dan las autoridades es de 273 personas fallecidas, 3,824 heridas y 377 desaparecidas, mientras que más de 97,515 personas se han visto afectadas, 172 edificios se derrumbaron y 12,584 estructuras sufrieron daños en toda la región occidental del país.

Compartimos el dolor de las familias que han perdido a sus seres queridos, la angustia de quienes todavía buscan a personas desaparecidas y el sufrimiento de las comunidades que han perdido sus hogares y medios de vida. Las ciudades y territorios más golpeados enfrentan una situación especialmente difícil, mientras las réplicas continúan poniendo en riesgo a la población y a los equipos de respuesta.

Reconocemos y valoramos profundamente el trabajo de los trabajadores de la salud, bomberos, equipos de búsqueda y rescate, organizaciones comunitarias, voluntarios y todas las personas que, en condiciones extremas, continúan buscando sobrevivientes, atendiendo a las personas heridas y acompañando a las familias afectadas. Su compromiso y solidaridad son una defensa concreta de la vida y una expresión de la fuerza de las comunidades colombianas.

Hacemos un llamado a garantizar las necesidades humanitarias fundamentales de las personas afectadas, familias que han perdido sus viviendas y medios de subsistencia, así como a las poblaciones que enfrentan riesgos particulares.

La emergencia no terminará cuando concluyan las operaciones de rescate: será necesario garantizar alojamiento digno, recuperación de viviendas, reconstrucción de escuelas y establecimientos de salud, restablecimiento de los servicios públicos y apoyo a las economías comunitarias. La reconstrucción debe realizarse con participación efectiva de las comunidades afectadas, con criterios de equidad, seguridad y reducción del riesgo.

Hacemos un llamado a los activistas de salud, los círculos del MSP y las organizaciones aliadas de América Latina, el Caribe y el mundo a fortalecer la solidaridad con el pueblo colombiano. Invitamos a apoyar los esfuerzos humanitarios confiables y a contribuir a una respuesta que coloque en el centro la vida, la dignidad y los derechos de las personas afectadas.

En este momento de dolor, reiteramos nuestro reconocimiento a las comunidades colombianas que se organizan, se cuidan y sostienen mutuamente. La solidaridad entre los pueblos puede salvar vidas, aliviar el sufrimiento y acompañar la reconstrucción.

Nuestra solidaridad está con Colombia. Hoy y durante todo el proceso de recuperación y reconstrucción.

La solidaridad es lo que une a los pueblos. Ahora es el momento de ponerla en práctica.

 

Respuesta y solidaridad de la sociedad civil ante la crisis humanitaria en Colombia


Bogotá, Colombia, 13 de agosto de 2026 .

Como mujeres y hombres trabajadores de la salud, con amplia experiencia en el campo de la  salud pública, nos vemos profundamente movidos por la tragedia nacional del terremoto ocurrido  el pasado 10 de agosto y nos pronunciamos ante la opinión pública y las autoridades, en  solidaridad con las comunidades afectadas y en defensa de la vida.

El terremoto ha golpeado a más de la tercera parte del territorio nacional, dejando un saldo  preliminar, 72 horas después, de 273 personas fallecidas, 3,824 heridas, y 377 desaparecidas,  daños severos a la infraestructura, recursos vitales, mucho dolor y sufrimiento. Esta catástrofe,  unida a la crónica crisis estructural del sistema de salud, configura una crisis humanitaria en los  territorios afectados, la cual exige recuperar el rol de la autoridad sanitaria nacional para una  intervención estatal inmediata, integral y efectiva, así como la organización de la solidaridad  nacional y la aceptación amplia y plural de la cooperación internacional.

Si bien existen mecanismos formales de emergencia, resulta indignante la ausencia de una  gestión efectiva y rectora por parte del Ministerio de Salud frente a esta catástrofe, cuya inacción  y falta de relacionamiento con los entes territoriales para articular una respuesta sectorial, de  corto y mediano plazo, evidenciada en un decreto de emergencia (Decreto 1171 de agosto 11 de  2026) que ignora las necesidades críticas de salud y no asigna responsabilidades claras, relega  al sistema sanitario —fundamental para la preservación de la vida— a un papel marginal ante la  crisis. Esta parálisis institucional se agrava por la carencia de información oficial veraz sobre la  afectación de la infraestructura hospitalaria y la escasez de insumos y medicamentos, lo que  impide una planeación estratégica mínima.

Para actuar frente a la crisis humanitaria se requiere:


1. Abordar los determinantes sociales de la salud garantizando acceso a agua potable y  saneamiento básico, seguridad alimentaria y nutricional, viviendas y albergues seguros, entre  otros. Se requiere de una vigilancia epidemiológica sistemática, del control de vectores y de  los riesgos del consumo.  
2. La habilitación inmediata de servicios de atención de emergencia, así como garantizar  suministros de medicamentos, equipos biomédicos y de transporte asistencial, sin  dilaciones administrativas, evitando la fragmentación operativa y articulando recursos  existentes en el territorio, como los Equipos Básicos de Salud, y en el marco de la resolución  1731 de agosto 5 de 2026 en los referido a la prestación de servicios en caso de emergencias  y desastres. Una respuesta en red que implica a todos los actores del sistema, en especial a  las instituciones hospitalarias y laboratorios de salud pública. Es inadmisible la inacción e invisibilidad del Estado en la gestión de la crisis hospitalaria. 
3. Atención interdisciplinaria e integral de alcance territorial. El Ministerio debe liderar una  planeación estratégica que supere la improvisación, orientada a la minimización del daño en  la salud física, mental y psicosocial que pueda generar impacto a mediano y largo plazo en  la población, con un enfoque prioritario en mujeres, niños, niñas, personas mayores,  personas con discapacidad y pueblos étnicos, rurales y campesinos, quienes enfrentan  mayor vulnerabilidad ante la falta de servicios básicos. En todo caso la atención integral para  toda la población debe conservarse.
4. Garantía de la seguridad física, mental y psicosocial de los y las trabajadoras de la  salud, particularmente de quienes actúan en primera línea bajo condiciones precarias,  atendiendo a las directrices de la Política Pública del Talento Humano en Salud (Resolución 1444 de julio 11 de 2025). 
5. Un Plan Nacional de recuperación de la infraestructura sanitaria, el cual debe fundamentarse  en la optimización y pleno aprovechamiento de los recursos ya existentes y concertados con  las entidades territoriales. 
6. Financiación extraordinaria utilizando los mecanismos existentes de uso eficiente y  transparente de los recursos y de control ciudadano, para garantizar el acceso sin  barreras a los servicios de salud. Es necesario orientar el presupuesto del Estado de manera  prioritaria hacia la inversión social, asegurando la reconstrucción de viviendas, colegios,  universidades, hospitales y redes de agua potable, entre otros servicios públicos. De cara al  futuro inmediato, el país debe rechazar el gasto en mega cárceles y reducir el gasto militar,  financiando estas obras sin recurrir a más deuda externa, un freno que termina golpeando  con más fuerza el bolsillo de las familias más vulnerables.

La respuesta solidaria y humanitaria del pueblo colombiano ha sido admirable, pero no puede ser  obstruida, cooptada ni seguir recayendo exclusivamente en sus hombros. El gobierno nacional y  los gobiernos territoriales tienen la obligación de apoyarla con recursos y capacidades.

La protección de la vida y la salud de las poblaciones más vulnerables no admite esperas.  Sabemos que en las primeras 72 horas, la presencia masiva de brigadistas salva vidas, por lo  que resulta lamentable la aceptación políticamente sesgada de la cooperación internacional por  parte del gobierno nacional. No se le puede negar a la población el derecho a recibir la ayuda  humanitaria bajo el sofisma de autosuficiencia. Por ello, se hace necesario que se respeten los  principios de neutralidad, imparcialidad, independencia y no discriminación del derecho  humanitario y la misión médica.

La consigna debe ser salvar y dignificar la vida. Expresamos nuestra inmensa solidaridad con las  familias y allegados de las víctimas; entendemos que las pérdidas afectan el desarrollo de  nuestro futuro. Continuaremos trabajando por la defensa de la vida y la salud.

En solidaridad y con amor por la gente,

Trabajadores y trabajadoras de la Salud por la Vida

Firmantes:
Movimiento por la Salud de los Pueblos -MSP-
Asociación Latinoamericana de Medicina Social y Salud Colectiva, ALAMES
Corporación Para la Salud Popular Grupo Guillermo Fergusson 
Luis Hernando León Burbano ANTHOC 
Jorge Iván Posada Vélez ASMEDAS Antioquia 
PhD Nancy Jeanet Molina Achury Grupo Guillermo Fergusson  
Walter Iván Ávila Ramírez Grupo de Investigación Sumapaz  
Eliana Mongui Ávila Mesa Mujer y Economía  
ILVAR JOSÉ MUÑOZ RAMÍREZ Centro de Información de Medicamentos de la Universidad  Nacional de Colombia  
Claudia Beatriz Naranjo Gómez Asociación Latinoamericana de Medicina Social y Salud  Colectiva 
Juliana López Méndez Fundación IFARMA  
Ingrid Josefina Romero Araujo Movimiento Salud de los Pueblos
Isabel Cristina Bedoya Movimiento de Salud de los Pueblos  
Emilio Suniaga ALAMES - MSP - TELESUR 
Herland Tejerina ALAMES BOLIVIA 
Oskar Matias Sabatini Rodríguez Red Somos 
Alicia Guerra ALAMES URUGUAY  
Victoria Segovia LAICRIMPO - Movimiento Nacional y Latinoamericano de Salud  Adriana Patricia Camayo Otero MAELA 
Gerardo Segovia RAOM - Red de Agricultura Orgánica de Misiones (Argentina) Antonio José Álzate Vargas Junta de Acción Comunal vereda de La Aguadita en Fusagasugá  Cundinamarca 
Gilberto Martínez Prado Líder social, comunitario o derechos humanos ANPRESS  Colombia  
Irma Llanos Líder social, comunitario o derechos humanos Colectivo Polinizadores  Jaime Urrego Líder social, comunitario o derechos humanos Movimiento por la Salud Jhon Alexander Penagos Torres Líder social, comunitario o derechos humanos Valores y Talentos  
Marina Jimena Joski Líder social, comunitario o derechos humanos Barrios de Pie  María Victoria Berrios Pérez Líder social, comunitario o derechos humanos Foro Salud Sonia Rosa Castañeda Roncancio Ciudadano-a 
Gloria Evalina Leal Ciudadano-a 
Keiver Darío Cardona ZapataCiudadano-a 
Álvaro Rodríguez Núñez Ciudadano-a 
Keiver Darío Cardona ZapataCiudadano-a 
Luis Orlando García Ciudadano-a 
Deisy Arrubla Ciudadano-a 
Joshua Samuel Pimiento Montoya Ciudadano-a 
Luis Alberto Martínez Saldarriaga Ciudadano-a 
Carlos Iván Pacheco Sánchez Ciudadano-a 
Eliana Sofía Angulo Valencia Ciudadano-a 
Lina Alejandra padilla García Ciudadano-a 
Marcela María Ortiz Torres Ciudadano-a 
Sandra Payán Ciudadano-a 
Laura Milena Rodríguez Ciudadano-a 
Carlos Fernando Torres Almonacid Ciudadano-a 
Diana Esmeralda Moreno Abaunza Ciudadano-a 
Mónica Marcela Durango Quintero Ciudadano-a 
Karen Vanessa Perdomo Estrada Ciudadano-a 
Diana Paola Bolaños Gómez Ciudadano-a 
Mario Esteban Hernández Álvarez Ciudadano-a 
Laura Margarita Bello Álvarez Ciudadano-a 
Carmen Eugenia Quiñónez A Ciudadano-a 
Luis Orlando García Ciudadano-a 
Álvaro Rodríguez Núñez Ciudadano-a 
Keiver Darío Cardona Zapata Ciudadano-a 
Sonia Rosa Castañeda Roncancio Ciudadano-a 
Gloria Evalina Leal Ciudadano-a 
Laura del Pilar Escobar Buitrago Ciudadano-a
 

 

 

Fragmentos del comunicado del MSP fueron desarrollados con apoyo de herramientas de IA.

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