Argentina solicita retirarse de la OMS, la Asamblea Mundial de Salud rechaza la solicitud
El gobierno del presidente Javier Milei notificó formalmente su intención de retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS) —una decisión que, según se anunció, entraría en vigor el 17 de marzo de 2026—, sin embargo, el tema fue objeto de debate durante la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS), celebrada en Ginebra el pasado mes de mayo, donde se rechazó la solicitud.
Las organizaciones de la sociedad civil argentina y los grupos de derechos a la salud afiliados al Movimiento por la Salud de los Pueblos se opusieron públicamente a la decisión, argumentando que retirarse de la OMS debilita la participación de Argentina en la gobernanza global en salud y debilita el derecho a la salud.
Como parte de estas acciones, una delegación de la sociedad civil argentina entregó una carta al director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la que se expresaban preocupaciones sobre el estado actual del sistema de salud argentino y se cuestionaban los motivos del retiro. Según las organizaciones, la decisión refleja una alineación política con el presidente de EE. UU., Donald Trump, más que una estrategia para fortalecer la política de salud pública.
Fernanda Boriotti, presidenta de la Federación Argentina de Profesionales de la Salud (FESPROSA), presentó la carta durante la Asamblea y destacó que la cooperación internacional en materia de salud no es una elección ideológica, sino una condición necesaria para garantizar el derecho a la salud. Durante la AMS, la delegación también participó en eventos paralelos y debates con miembros del Movimiento por la Salud de los Pueblos y su equipo de observadores de la OMS, fortaleciendo la colaboración internacional en torno a los temas de la agenda de la AMS y el caso argentino.
Según se informa, el director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus, expresó su preocupación por la postura de Argentina y reiteró la importancia de la solidaridad internacional y la cooperación multilateral para abordar los desafíos de salud global.
Durante los debates en la Asamblea, los Estados miembros no respaldaron formalmente la salida de Argentina. En su lugar, la AMS adoptó un enfoque de compromiso: tomó nota de la comunicación de retirada, pero se negó a reconocer o validar legalmente la salida, alegando la ausencia de un mecanismo formal de retirada en la Constitución de la OMS. Esta decisión evitó sentar un precedente y deja abierta la posibilidad de que futuros gobiernos argentinos reanuden su plena participación sin obstáculos de procedimiento.
Para las organizaciones que defienden el derecho a la salud, este resultado representa tanto un revés para la estrategia diplomática del actual gobierno argentino como un reconocimiento de los esfuerzos por cuestionar las recientes decisiones en materia de política de salud.
La Federación Argentina de Profesionales de la Salud (FESPROSA), afiliada a la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y vinculada a redes regionales y globales del Movimiento por la Salud de los Pueblos, reafirmó su compromiso con el activismo en materia de salud y la defensa de la salud como derecho universal a través de la solidaridad internacional en salud pública.