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Last Update:  August 12, 2005 

 
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La lucha por la Salud: Problemas y Soluciones
Reflexione desde el Sur

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Este folleto se terminó de imprimir en el mes de enero del 2003, en Editronic, S.A., Telefax: 222-5461 Managua, Nicaragua. Se imprimieron 2000 ejemplares.

Esta publicación es auspiciada por HIVOS de Holanda.

El Proyecto Globalización y Salud es auspiciado por NOVIB de Holanda.


Introducción

María Hamlin Zúniga
(Consejo Internacional de Salud de los Pueblos)*

Mike Rowson
(Medact y Health Counts)**


La relevancia permanente de Alma-Ata

Este año 2003 es el 25 aniversario de uno de los documentos más importantes para la salud internacional, la declaración de Alma Ata de Salud para Todos. La declaración fijó como fecha tope el año 2000 para lograr un nivel de salud que pudiera facilitar a todas las personas del mundo el “llevar una vida social y económicamente activa”. La estrategia para lograr esa meta sería poner en práctica la estrategia de atención primaria de salud, con énfasis en la participación comunitaria, y el ataque a las raíces de las enfermedades como son la pobreza, el analfabetismo y malas condiciones sanitarias. La declaración fue redactada por la OMS y UNICEF y firmada por más de 130 ministros de salud (incluyendo los de países desarrollados) y pedía un Nuevo Orden Económico Internacional para beneficiar al mundo en vías de desarrollo y el desvío de gastos en armamentos hacia inversiones en salud. Hoy parece increíble pensar que las naciones ricas y las agencias internacionales firmaran entonces una declaración tan radical. Sin embargo, a pesar de las promesas, en muchos casos la Declaración no llegó a la práctica: claramente, no se logró Salud para Todos en el Año 2000. 

Pero esto no quiere decir que hay que tirar al basurero la Declaración. Continúa teniendo relevancia, incluso mayor, para el mundo de hoy. Alma-Ata fue una Declaración basada en las pruebas, que surge de las lecciones aprendidas en muchos proyectos de salud comunitarios y de los avances de algunos de los países en desarrollo con mayores logros, como Costa Rica, Malasia, Cuba, China y Sri Lanka. El énfasis que estos países pusieron en la reducción de desigualdades económicas y sociales y la entrega de servicios amplios de educación, salud, agua y seguro social, demostró que con decisión política se podía lograr buena salud hasta en países muy pobres. Aunque estos problemas son un desafío, la experiencia demuestra que no se pueden ignorar.


Desafíos

Desde la Declaración de Alma-Ata, se ha sufrido una ‘regresión en salud” en muchas partes del mundo y algunas de las contribuciones a este folleto ilustran sus consecuencias. Los sistemas de salud están bajo una presión sin precedentes, como lo demuestra el Dr. Sanders en su análisis de la situación en el sub-Sahara de África. Prosperan enfermedades nuevas (y viejas), y en muchos países se ha deteriorado la salud pública. El Dr. Unnikrishnan ilustra la carga intolerable que representa la atención de salud para los pobres: es un mundo perverso en el cual los costos reales de atención de salud pueden empujar a las personas a la pobreza y en muchos lugares, esto ocurre a diario.

La globalización y el papel más amplio desempeñado por el mercado también han afectado la salud y la atención sanitaria. El nuevo mundo del libre comercio en bienes y capital ha provocado mayor inestabilidad en la economía global, con consecuencias severas para la salud, tal como revela el Dr. Monsalvo en su análisis de la situación argentina. Los acuerdos mundiales de comercio - como demuestra el Dr. Sanders - le dan mayor prioridad al comercio que a la salud pública. Es más, el énfasis en la introducción de los mercados a la atención de salud ha socavado los valores fundamentales como son la cooperación y la solidaridad; igualmente, ha afectado la capacidad de los países de redistribuir los ingresos desde los sectores más ricos hacia los más pobres en la sociedad.


Alternativas

Enfrentar estos problemas globales, así como los que encontramos en el ámbito nacional y comunitario, es el trabajo complejo y cansado de los activistas de la salud. Las experiencias del Consejo para la Salud y el Desarrollo en Filipinas muestran cómo las intervenciones positivas a veces son revertidas por las acciones del gobierno y los militares. Sin embargo, hasta en las situaciones más extremas, la valentía y la tenacidad pueden triunfar. El Dr. Monsalvo describe los esfuerzos de profesionales de la salud y otros para imaginar una Argentina nueva (y un mundo nuevo!) a través de intervenciones prácticas en salud y el debate sobre la política. El Dr. Quizphe nos explica cómo en el Ecuador, los activistas de la salud han redactado su propia ‘Declaración de la Salud’ con una lista de demandas al gobierno. Todos estos esfuerzos son expresiones concretas de los valores de la Declaración Alma-Ata.

En todo el mundo, la gente preocupada por la salud está tratando de lograr que los gobiernos y agencias internacionales concentren su atención en las promesas que firmaron hace 25 años en Alma-Ata. Recientemente, se formó - con la participación activa del Consejo Internacional para la Salud de los Pueblos y Health Counts - el Movimiento Mundial de Salud de los Pueblos para llamar la atención sobre estos objetivos y para organizar actividades de movilización. Esperamos que este folleto sea parte de ese proceso y que las personas preocupadas por la salud se unan a nosotros en la lucha continua de “Salud para Todos ”.

* CISP es una coalición mundial de personas social y políticamente progresistas y grupos y movimientos dedicados a trabajar por la salud y los derechos básicos de la gente más desprotegida – y de toda la gente. La visión de CISP es avanzar hacia Salud para Todos – miramos la salud con una visión integral, que incluye el bienestar físico, mental, social, económico y ambiental de las personas. El CISP mantiene que sólo se podrá alcanzar Salud para Todos por medio de: La democracia participativa – vista como el poder de las personas para tomar decisiones, la equidad – asegurando la igualdad real de derechos y la satisfacción de las necesidades básicas de cada cual, y la exigencia de responsabilidad total por parte del gobierno y las empresas privadas, con la participación de la población en la toma de las decisiones que afectan sus vidas.

El Consejo Internacional de Salud de los Pueblos - CISP, es uno de los grupos organizadores de la Asamblea Mundial de Salud de los Pueblos realizada en Bangladesh en diciembre de 2000.

Si desea más información sobre el CISP y el Movimiento Mundial de Salud de los Pueblos además de futuros planes de acción, favor contactarse con:

Coordinación General - CISP/IPHC
Apartado No. 6152, Managua, Nicaragua
Correo electrónico: info@iphcglobal.org
Sitio Web: www.iphcglobal.org
Fax: (505) 266-2225

** Medact es una organización con sede en el Reino Unido integrada por profesionales de la salud involucrados en educación, investigación y abogacía sobre el impacto del conflicto en la salud, pobreza y la degradación ambiental. Medact es integrante - junto con la ONG holandés Wemos y la ONG finlandesa Solidar - del consorcio Health Counts que pide políticas económicas que respetan la equidad y el derecho a la salud. Sitio de web: www.medact.org  correo electrónico mikerowson@medact.org 


LLORE, MI QUERIDO PAÍS
Por Dr. Unnikrishnan PV
 

Esta foto muestra a Endramaya (60 años), un jornalero migrante, cargando sobre la espalda a su esposa Lakhamma (50 años), con su pierna rota enyesada. Lakhamma también es una trabajadora migrante y herida dos semanas antes en un accidente en los alrededores de Bangalore. La pareja llegó a la ciudad de Raichur en el corredor seco del norte en el estado de Karnataka, donde la crisis agrícola y del mercado han obligado a los pobladores a buscar empleo en otras partes del país. La capital estatal Bangalore, uno de los centros tecnológicos mundiales – “la meseta de Silicón de la India” – es el destino preferido de muchos migrantes.  Esta foto muestra a Endramaya (60 años), un jornalero migrante, cargando sobre la espalda a su esposa Lakhamma (50 años), con su pierna rota enyesada.


Iba camino a la oficina cuando divisé esta pareja. Endramaya había caminado más de dos horas por el trecho de dos kilómetros del Camino Mahatma Gandhi en el corazón de la ciudad, cargando sobre sus hombros a Lakhamma, y deteniéndose de vez en cuando para descansar al lado del camino.

Endramaya hizo varios intentos para conseguir atención médica para su esposa. Su primera parada fue el Centro de Salud Primaria (PHC) del gobierno. Pero el PHC no tenía las condiciones básicas para tomar una radiografía o para enyesar la pierna de la paciente. Entonces, Endramaya llevó a su esposa a varios hospitales y clínicas privadas, pero le negaron tratamiento. No tenía suficiente dinero para pagar.

Después de varios días, Endramaya pudo conseguir algún dinero y llevó a Lakhamma a una clínica privada para que recibiera tratamiento. Demás está decir que la pareja gastó casi todo el dinero que tenía. Les quedaba lo justo para pagar el bus a Raichur. Después del tratamiento, pasaron la noche en una acera, bajo la lluvia. Casi a medianoche, Endramaya empezó a caminar hacia la Estación Central de Bus ubicada en el corazón de la ciudad.

Caminó más de 7 kilómetros sin que nadie se percatara de ellos en una ciudad de 6 millones de habitantes, miles de ellos empleados de grandes compañías, entre ellos varias compañías del Fortune 500. Varias veces pidió que alguien les llevara, haciendo señas a los vehículos, muchos de último modelo, de doble tracción y pequeños taxis motorizados que pasaban. Nadie se detuvo. Quizás después de varios días de andar de hospital en hospital y una noche sin dormir, no se veía tan presentable. 

Endramaya caminaba lentamente, y después de algunos metros bajaba a su esposa para que ella descansara en el borde de la calle mientras él se estiraba y trataba de detener a algún vehículo. Momentos después, seguía su camino. 

Era la hora pico del tráfico en la mañana. Varios vehículos disminuyeron su velocidad, los conductores viendo incrédulos a la pareja, pero luego seguían para llegar a sus reuniones a tiempo, como si nada hubiera ocurrido. Estaba alterado y enojado. Corriendo hacia ellos, saqué mi cámara de la mochila y empecé a sacar fotos. Luego me contaron su historia. Me uní a ellos para hacer señas a los vehículos. Dos autos se detuvieron, sus ocupantes dispuestos a ayudar. Entre todos, juntamos algún dinero y enviamos a la pareja en taxi a la estación de bus.

Esa noche en el estudio fotográfico yo esperaba el revelado de mis fotos. Un dependiente curioso me preguntó sobre la fotografía. Yo seguía bastante alterado entonces hablé sobre la experiencia con la voz un poco fuerte. Un caballero, al escuchar la conversación, me dio unas palmadas en la espalda. “Está buena la foto, pero hubiera utilizado un lente gran angular” – me dijo el fotógrafo profesional, dejándome atónito. Como médico profesional, yo le debería haber contado sobre el “rigor mortis” de la atención privada de salud, y del adormecimiento de los ciudadanos en general. Como profesional humanitario, debería haberle contado que el gasto médico es el segundo factor en importancia en las deudas rurales en la India, después de las dotes matrimoniales, otro mal social igualmente inaceptable. 

La mañana siguiente, uno de los principales periódicos nacionales incluyó mi fotografía del viaje de Endramaya en la primera página de su edición de la ciudad. El pie de foto hablaba de lo insensible que podía ser esta ciudad a sus “huéspedes” como los trabajadores migrantes. Dijeron que era “realidad y no virtual” probablemente refiriéndose a las exhibiciones de realidad virtual en la feria anual de Tecnología Informática de la cuidad, que había concluido el día anterior. No había espacio para hablar de los temas más grandes – el aumento en los costos médicos y una política sanitaria insensible que niega a los pobres hasta los servicios más básicos.

Un día después de la nota noticiosa, estaba dando una clase sobre acción humanitaria en uno de los mejores colegios médicos de la ciudad. Enseñé el periódico con el viaje de Endramaya en la primera página. Uno de los estudiantes de último año dijo “Es una fractura múltiple de la tibia y el peroné”. ¡Qué comentario tan profesional! Ya para esa noche había recibido otro comentario profesional, de un fotógrafo: “Es muy buena foto, pero no entendimos la historia”. Es triste.

Estas reacciones profesionales son típicas de nuestra era. El sistema de atención de salud actual se ha vuelto súper eficiente y avanza muy rápidamente, por lo menos en términos de tecnología e innovación. Pero ha perdido contacto con las realidades sociales, y está perdiendo su elemento humano.

En el tiempo que le tomará a usted terminar de leer esta nota, habrán muerto más de 15 personas de tuberculosis en la India. Cada minuto muere una persona en la India de tuberculosis. El tratamiento para la tuberculosis no tiene ciencia. Una dieta nutritiva, condiciones sanitarias y la educación pública pueden disminuir el flagelo de la tuberculosis. Este año, hemos visto reportajes sobre “supuestos muertos de hambre” de dos franjas en India, un país con un excedente de granos comestibles. En un país donde un gran porcentaje de las mujeres sufre anemia, esto pareciera una adivinanza. 

Casi al mismo tiempo que Endramaya cruzaba Bangalore a pie, los expertos en Nueva Delhi discutían una nueva Política de Salud. La última Política Nacional de Salud fue anunciada en 1983. Comparada con esa, el borrador de la nueva política parece ser una traición. “La nueva política (borrador) es más elocuente donde guarda silencio” – dijo una crítica. Omite el concepto elemental de atención de salud comprehensivo y universal. Por ejemplo, uno de los aspectos más sobresalientes del documento de 1983 era los compromisos con la declaración Alma Ata. Decía: “India se compromete a lograr el objetivo de ‘Salud para todos en el año 2000 AD’ por medio de la entrega universal de servicios primarios de atención de salud”. La nueva política (borrador) guarda silencio sobre este tema. La nueva política también guarda silencio sobre el papel del personal de la salud en los pueblos, los guardianes en la frontera de la salud pública que mantienen latiendo el pulso del país. La nueva política dedica apenas unas cuantas líneas a la salud de las mujeres, sin planes específicos para mejorarla – una traición a la mitad de la población. A la política tampoco le preocupa la niñez. Ni siquiera dedica una sección completa a la salud de niños y niñas en un país donde 70 de 1000 niños muere  prematuramente.

La caminata desesperada de Endramaya en una de las ciudades que está creciendo más rápidamente en Asia es síntoma de la enfermedad de los sistemas de salud en gran parte del mundo en desarrollo, que no atienden las necesidades de los pobres. La experiencia que tiene la India en tratar de enfrentar las necesidades de salud de la mayoría, sobre todo los pobres, no es sobresaliente. De hecho, el sistema de salud ha decaído en la última década, mientras ha habido un crecimiento económico relativamente bueno.

Los críticos aducen que las políticas neoliberales relacionadas con el intercambio y el comercio - como parte de los Programas de Ajuste Estructural impuestos por el Banco Mundial y FMI – han dejado una triste estela de mala salud. Se ha disparado el costo de las medicinas, entre ellas de los medicamentos esenciales. En los últimos 10 años, se ha eliminado el control a los precios de las medicinas – entre ellos, los tratamientos para enfermedades asesinas como la malaria y tuberculosis – para mejorar la salud de la industria farmacéutica a costo de vidas humanas. 

Las inversiones en salud pública en India son de las más bajas en el mundo, y cayeron del 1.3 por ciento del PIB al 0.9 por ciento en los años 1990. La nueva política recomienda un aumento al 2.0 por ciento para el año 2010. Esto todavía está muy por debajo del 5.0 por ciento recomendado por el Movimiento de Salud de los Pueblos, así como varios grupos sociales y de salud y la misma OMS hace mucho tiempo. 

El borrador de la nueva política proyecta que en 2010 los gastos públicos serán el 33 por ciento de todos los gastos en salud. Pero incluso, el 33 por ciento será menos que los gastos gubernamentales en algunos de los sistemas de salud más privatizados en el mundo. Actualmente, la India gasta como promedio Rs. 160 (menos de US$4) por persona al año en atención sanitaria. Esto es más o menos equivalente al costo de tres hamburguesas, según los standards de la nueva economía. Con razón, Lakhamma tuvo que recorrer tanto antes de encontrar lugar en una clínica privada.

En contraste con las rebajas presupuestarias en el sector salud, se ha disparado el presupuesto para la defensa. Es un insulto para el pueblo de la India, donde 200 millones de personas (una quinta parte de la población total) no tiene acceso a agua potable segura y 600 millones no tienen acceso a servicios sanitarios básicos. Además, la India paga una enorme cantidad cada año al Banco Mundial para servicios sobre la deuda – mucho más de lo que el país recibe cada año. “Nuestros programas son como la medicina. Algunas medicinas tienen efectos secundarios erjudiciales, y existen dudas reales sobre cual debe ser la dosis adecuada” – dice Michael Mussa, Economista Principal del Fondo Monetario Internacional. “Lo mejor que se puede esperar es que estemos recetando más o menos la medicina correcta en más o menos la dosis correcta”.

La medicina amarga recetada por el Banco Mundial ha empeorado los problemas de salud en muchos países. Por ejemplo, préstamos bancarios para la agricultura, represas, minas y plantas eléctricas muchas veces provocan problemas de salud como un efecto secundario de la devastación ambiental. Las represas financiadas por los bancos en el mundo han aumentado la incidencia de enfermedades propias del agua como son la malaria y esquistosomiasis porque el agua estancada en una represa es un criadero de vectores como los zancudos y caracoles – otra carga para un sistema de salud ya discapacitado. Además, los programas de ajuste estructural muchas veces implican recortes drásticos de las medidas de seguridad social. Muchos pobres tienen que pagar más por los productos y servicios, lo que afecta su presupuesto limitado para comida.

Como trabajador de la salud y humanitario, yo debo tener una actitud positiva. Debo explorar la posibilidad de salvar y reconstruir vidas en situaciones de desastre, guerra y epidemias. Esta nota puede parecer pesimista. Pero refleja el ánimo de nuestros tiempos. 

(Dr. Unnikrishnan PV (unnikru@yahoo.com) trabaja en asuntos de salud y humanitarios – desastres, conflictos y guerras – con una agencia humanitaria en la India. Complementa a su trabajo de intervención humanitaria basada en la comunidad con investigación sobre políticas. Participa activamente en el Movimiento de Salud de los Pueblos y el Consejo Internacional de Salud de los  Pueblos.)


Globalización, Salud y Servicios Salud en África Sub-Sahara*

Por Dr. David Sanders
Profesor y Director
Escuela de Salud Pública
Universidad de Western Cape

La salud se encuentra en crisis en la zona del Sub-Sahara de África (SSA). Aunque a grandes rasgos la situación de salud ha mejorado en SSA en los últimos cincuenta años, estas mejoras han sido más lentas en esta zona que en otras regiones del mundo. Por ejemplo, entre 1981 y 1999 bajó la Tasa de Mortalidad Infantil en SSA de 126 a 107 comparado con 78 a 57 en el mundo entero. Los porcentajes respectivos de reducciones para este plazo son 15.1% y 26.9%. Además, en 1999, siete de  los 48 países en SSA tenían expectativas de vida más bajas que en 1970, mientras en ocho países aumentó la tasa de mortalidad infantil entre 1981 y 1999. La expectativa de vida en 17 de los 48 países bajó entre 1981 y 1999 (1) (2) (3). Por otra parte, la desnutrición entre niños pequeños ha aumentado mucho en SSA en la última década (4). 

En las últimas dos década , ha habido un resurgimiento alarmante de “viejas” enfermedades contagiosas que en algún momento se creyeron bajo control, por ejemplo, el cólera, tuberculosis, malaria, paludismo y tripanosomiasis, mientras las “nuevas” epidemias, sobre todo VIH/SIDA, socavan los logros de salud del último siglo (5).

Para agravar esto, varios países africanos están pasando por una “transición epidemiológica”, en la cual las enfermedades cardiovasculares, cánceres, diabetes, y otras condiciones crónicas y trauma, toman el lugar de las enfermedades contagiosas en algunos grupos, pero en otros, coexisten con ellas (6). 

El acceso a servicios de salud mejoró mucho en el período de 1980-1990, pero ha empeorado desde entonces, como quedó demostrado en los datos de cobertura del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI). Los datos de cobertura de PAI en SSA en 1999 demuestran un deterioro en la cobertura de todos los antígenos administrados de manera rutinaria (7). Esto ocurrió a pesar de campañas intensivas de vacunaciones contra la polio y campañas regulares de vacunas contra sarampión.

Los empeoramientos anteriores en la situación de salud y el rendimiento del sector salud son el resultado del impacto combinado del declive y ajuste económico con la epidemia de VIH / SIDA que ahora afecta 28 millones de africanos, aproximadamente el 70% de todas las personas infectadas con VIH en el mundo (8), sumado al conflicto y la violencia que envuelven a 13 de los 48 países SSA. 

La grave situación económica se resume en la estadística asombrosa que 28 de los 48 países tuvieron un ingreso per capita de menos de $1 al día en 1999, comparado a 19 de los 36 países en 1981 (9). Además, existe evidencia que la brecha de ingresos entre ricos y pobres entre los países ha aumentado dramáticamente en la última década. Asimismo, la mayoría de los países SSA todavía gasta como promedio menos de US$10 por persona al año en atención sanitaria, una cantidad entre 20% y 40 % menos del necesario para cubrir el paquete básico de servicios de salud que promueve el Banco Mundial (10).

La situación anterior es el resultado de varios factores, algunos históricos y otros contemporáneos, los últimos vinculados a varios aspectos e instrumentos de la globalización. 

En África, uno de los más componentes importantes de la reciente fase de globalización son los Programas de Ajuste Estructural (SAP), que han tenido el efecto de integrar más a los países dentro de la economía global por medio de la imposición de pagos estrictos de la deuda y la “liberalización” del comercio. Los SAP también han provocado importantes cambios políticos macroeconómicos y la reestructuración del sector público, así como una reducción de los gastos sociales, con efectos negativos sobre la educación, salud, y servicios sociales para los pobres. Una revisión reciente de los estudios disponibles sobre ajustes estructurales y salud - preparado para una comisión del OMS - afirma: ‘La mayoría de los estudios en África, sean teóricos o empíricos, son negativos sobre los ajustes estructurales y sus efectos sobre resultados de salud.’(11)

Más recientemente, otros instrumentos de la globalización han socavado aún más la capacidad de los gobiernos de países en desarrollo de entregar servicios de salud a sus poblaciones. Por ejemplo, el desarrollo de acuerdos bajo la Organización Mundial del Comercio (OMC), sobre todo los Derechos de Propiedad Intelectual relacionado con Comercio (Trade-related Intellectual Property Rights TRIPS) y la interpretación de los fuertes intereses corporativos y gobiernos ya han amenazado con limitar las alternativas de políticas de salud de los países. El caso mejor conocido se relaciona con la batalla legal alrededor del intento de África del Sur por conseguir productos farmacéuticos, sobre todo para VIH / SIDA, a un precio reducido. En 1997, Nelson Mandela firmó una ley cuyo propósito era bajar los precios de medicinas por medio de “importaciones paralelas” – es decir, la importación de drogas de países donde vendían a precios rebajados – y “licencias obligatorias”, que permitían a compañías locales fabricar ciertos medicamentos a cambio del pago de regalías. Ambas disposiciones son legales bajo el acuerdo TRIPS porque todas las partes acuerdan que VIH/SIDA es una emergencia. Esto fue confirmado durante la reunión de la OMC en Doha en 2001. La administración de Estados Unidos no llevó su caso a la OMC sino que - en concierto con las corporaciones farmacéuticas multinacionales - empezó a ejercer presiones (por ejemplo, amenazas con sanciones comerciales y acciones legales) contra el Gobierno de África del Sur para que derogara la legislación. Ejerció presiones parecidas, de manera exitosa, contra Tailandia y Bangladesh.(12)

Sin embargo, el Gobierno sudafricano no se dejó amedrentar, y junto con una campaña vigorosa montada por activistas locales e internacionales que trabajan contra el SIDA y ONG progresistas, obligó al Gobierno de los Estados Unidos y a las compañías farmacéuticas multinacionales a echarse para atrás. (13)

A pesar de esta importante victoria, las disposiciones de la OMC, sobre todo los TRIPS y el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS) son fuertes amenazas a la salud y los servicios de salud de los países en vías de desarrollo.(14)

Junto con las reformas neoliberales macroeconómicas, ha habido reformas al sector salud. Componentes claves de las reformas al sector salud incluyen la descentralización de responsabilidades administrativas y / o la entrega de servicios de salud en el ámbito local, mejoría en el funcionamiento de ministerios de salud en el ámbito nacional, ampliación de alternativas de financiamiento para salud por medio de, por ejemplo, pago por los usuarios, esquemas de seguro y la introducción de competencia administrada; y racionamiento de atención de salud por medio de la identificación de “paquetes” de salud pública y clínicas, compuestas de (y muchas veces limitados a) ciertas intervenciones.

El esfuerzo combinado de las intervenciones anteriores con el impacto negativo de VIH / SIDA en la salud de la fuerza laboral ha provocado una rebaja importante en el financiamiento público para servicios sociales (incluyendo salud) en SSA, y hay cada vez más evidencia de un empeoramiento general en el acceso a servicios de salud, que afecta sobre todo a los pobres. Esto queda claramente ilustrado en la cobertura de vacunas, un indicador sensible de cobertura de servicios de salud, que cayó en la década de los 1990. (15)

Varias iniciativas conjuntas del sector público y privado han surgido recientemente como respuesta a la creciente brecha entre el Norte y el Sur, la crisis impuesta por VIH / SIDA y el resurgimiento de tuberculosis y malaria, así como la incapacidad de los gobiernos y agencias multilaterales (ONU) que tienen cada vez menos dinero para invertir en servicios de salud. Las iniciativas conjuntas más conocidos en el sector salud son GAVI (Alianza Global para las Vacunas y la Inmunización) y GFATM (Fondo Global contra SIDA, Tuberculosis y Malaria).

Aún están por realizarse los primeros desembolsos del GFATM, pero los de GAVI en 2000/2001 sumaron 150 millones de dólares norteamericanos de compromisos iniciales que llegaron a 1.03 mil millones de dólares norteamericanos. De este desembolso inicial, 90% se destinó a la introducción de nuevas vacunas y materiales inyectables descartables, mientras sólo el 10% se destinó a fortalecer los servicios de inmunizaciones. Anita Hardon ha comentado: “El énfasis en la introducción de nuevas vacunas y vacunas subutilizadas en GAVI refleja un cambio más general en los programas globales de salud que se apartan de la equidad y buscan la innovación tecnológica y la erradicación de enfermedades. Esto parece indicar un cambio fundamental en la política de vacunas de los valores de una época Post Alma Ata (PHC).”(16)

Además, es simbólico del énfasis actual en las políticas de salud y la influencia de los socios en el sector privado que - a pesar de la clara incapacidad de los sistemas de salud, sobre todo en África de “entregar” tecnologías robustas, efectivas y comprobadas, como son las seis vacunas standard - el énfasis está en la búsqueda de nuevas tecnologías, en vez de la resucitación de los sistemas de entrega. Sin una transformación en el actual pensamiento dominante neoliberal y un cambio subsiguiente en la política macroeconómica con sus reflejos en el sector salud, el futuro se ve muy triste para África.


Referencias

1 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo. 1984. Oxford: Oxford University Press, 1983.
2 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo. 1994. Oxford: Oxford University Press, 1993.
3 UNICEF. El Estado de los Niños del Mundo. 2001. Oxford: Oxford University Press, 2000. 
4 ACC/SCN, Nutrition Throughout the Life Cycle, 4th Report on the World Nutrition Situation, Ginebra, 2000
5 Sanders D, Primary Health Care 21: “Everybody’s Business”, Documento Direccional Comisionado para una Reunión Internacional para celebrar los 20 años de Alma-Ata, Almaty, Kazakhstan, 27-28 de noviembre de 1998, organizado en conjunto por la Sede de OMS, Ginebra, Suiza, y la Oficina Regional de OMS para Europa, Copenhagen, Dinamarca, OMS EIP/OSD/00.7.
6 Frenk J, Bobadilla JL, Sepulveda J, Lopez Cervantes M. Health Transition in Middle-income Countries: New Challenges for Health Care. Health Pol Planning 1989; 4: 29-39.
7 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo, Informes 1984, 1994, 2001, op cit.
8 Collins J, Rau B. AIDS in the Context of Development. Programme on Social Policy and Development, Paper number 4. Ginebra: UNRISD, 2000.
9 UNICEF. El Estado de los Niños del Mundo. 2001. Oxford: Oxford University Press, 2000.
10 Simms C, Rowson M, Peattie S. The Bitterest Pill of All. The collapse of Africa’s health systems. London: Medact/Save the Children Briefing report, 2001.
11 Breman A, Shelton C. . A literature review of the debate, its role players and the presented empirical evidence. WHO Commission on Macroeconomics and Health Working Paper WG 6:6. Ginebra: OMS, 2001
12 Bond P. Globalisation, pharmaceutical pricing, and South African health policy: Managing confrontation with U.S. firms and politicians. Int J Health Services 1999; 29: 765-92
13 Hong E. Globalisation and the impact on health: A third world view. Third World Network, 2000. Disponible de www.twnside.org.sg/health.htm 
14 Véase www.preamble.org 
15 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo, Informes 1984, 1994, 2001, op cit.
16 Hardon A. 2001 Immunisation for All? HAI Europe, 2001: 6(1).


NO SE APUREN MUCHACHAS

Por Fortunate Kahari
Escuela Secundaria Mwanza
Zimbabwe

Quisiera tomar esta oportunidad 
Para advertirles a mis hermanas adolescentes. 
Antes de intentar hacer algo 
Piensen primero en las cuatro “P” 
Propósito, Plan, Perseverancia y Precio.
En estos días existe el SIDA.
No se apuren a ser madres 
Esos novios amantes suyos son mentirosos 
Les dicen que tienen carros 
Cuando son padres 
Les dicen que son dulces como el azúcar 
Pero imagínense muchachas, acaso las van a echar en el té 
Les dicen que sus ojos son estrellas
Pero quién sabe realmente cómo son las estrellas 
Hasta les dicen que son una rosa de Sharon
Pero porqué no te sembraron en sus patios 
Tomen su tiempo para conocer al que ustedes desean en la vida 
No se apuren. 
Y a veces ustedes son tontas, muchachas 
Cuando escuchan eso, creen que realmente las quieren
Pero ellos sólo quieren sus cuerpos 
Ellos sólo quieren vaciarte 
Ustedes aceptan la propuesta y tienen sexo con ellos 
Luego, te escupen como un chicle gastado  
Tomen su tiempo para saber qué están haciendo.
No se apuren.
Algunas muchachas jóvenes se meten a eso
Porque fueron bendecidas muy jóvenes.
Unas hasta se ponen ropa para atraer a los muchachos
Pero les digo, no hace falta que muestres tu cuerpo para que
los muchachos te miren.
Sus ojos bailan cada vez que un muchacho silba.
Las muchachas se paran en la calle como si se atascaran en el tráfico.
Muchachas porqué no esperan como una boutique;
Estos no son como los mercados de pulgas
Porque mucha gente entra al mercado de pulgas, y muy pocos a la boutique.
Esperen hasta que llegue el momento correcto,
Y la persona correcta llegue a sacarla.
Algunas de ustedes muchachas han desaparecido
Y algunas están arrepentidas.
Ignoren a esos muchachos tontos y piensen primero
en la escuela y por último en los muchachos.


La historia de una trabajadora comunitaria de la salud en las Filipinas: Desarrollando la Autosuficiencia en la Salud

La historia de Nang Vicky

Nang Vicky Undangan es una mujer campesina del pueblo montañés Surigao del Sur, en la provincia Mindanao al noroeste de Filipinas donde viven muchos campesinos sin tierra.

Cuando el Programa de Salud Basado en la Comunidad (CBHP) de Tandag llegó a la comunidad de Nang Vicky en Camam-onan, San Isidro, ella fue una de las personas escogidas por la comunidad para recibir capacitación como trabajadora comunitaria de la salud (TVS). Por medio de CBHP Tandag, la capacitación y el desarrollo de los TSV en Surigao del Sur ha sido un esfuerzo comunitario. Por lo general, una persona de cada 10-15 familias es elegida par  recibir entrenamiento como TSV. 

Aparte de entrenar a los TSV, el programa de salud lleva a cabo la organización comunitaria y entrega de servicios de salud que incluye ayudar a pacientes de referencia y llevar a cabo misiones médicas. Los TSV entrenados están muy involucrados en dichas actividades, no sólo en sus comunidades pero también en las comunidades vecinas cuando es necesario.

Participar en la capacitación en salud nunca fue una tarea sencilla para los TSV. Significa dejar a sus niños en casa, perder un día de trabajo en el campo, y buscar comida extra para llevar, y dinero para pagar el transporte.

Cuando se programó un entrenamiento de 6 días sobre anatomía, parásitos y tuberculosis para los TSV de San Isidro, Nang Vicky estaba decidida a participar, sin importar el costo. Pero en ese momento, el reto para ella era mayor. Hacía tres semanas, su esposo sufría de una infección renal con ataques de vómitos y fiebre. Debido a esta situación, ella no sabía qué hacer. Entonces ella planteó su problema a sus grupos de familias, y ellos ofrecieron cuidar al esposo y los niños de ella mientras recibía la capacitación. 


La importancia de los servicios comunitarios de salud

Nang Vicky completó la capacitación programada y fue a servir a su comunidad como trabajadora de la salud. Ella era una de más 3,000 TSV de los 57 miembros de CBHP en el Consejo por la Salud y el Desarrollo (CHD). Los CBHP servían directamente a los sectores marginales en la sociedad filipina, es decir, los campesinos, agricultores, pescadores, trabajadores e indígenas en 2,000 pueblos de 67 provincias de las Filipinas. (El país tiene un total de 75 provincias).

La mayoría de los TSV, como Nang Vicky recuerdan experiencias comunes de cargar enfermos de sus comunidades en hamacas por los senderos montañosos durante un día o dos días para buscar ayuda. La mayoría sufría de tuberculosis, malaria o diarrea. Los niños estaban desnutridos. La gente moría mientras la llevaban al doctor más cercano. Estas muertes ocurrían porque eran inaccesibles y demasiado caros los servicios de salud.

Todos están de acuerdo cuando dicen, “Hemos aprendido tanto desde entonces”. Como producto de las capacitaciones de CBHP, los TSV ahora tienen conocimientos básicos sobre salud, la prevención de enfermedades comunes, primeros auxilios, la utilización de hierbas medicinales, higiene dental y extracción de dientes. Desde un nivel básico de prevención, después se aumentaron más los conocimientos de los TSV. Recibieron entrenamiento en anatomía y fisiología básica, en cómo tomar historiales clínicos y exámenes físicos, acupuntura y digito presión. Los TSV se multiplicaron al entrenar ellos nuevos TSV. 

Al conocer los CBHP y realizar estos entrenamientos, Nang Vicky y muchos de sus compañeros que son trabajadores comunitarios de la salud, pudieron encontrar una nueva dirección en su vida. Con niveles educativos bajos, ellos tenían pocas esperanzas de poder encontrar un trabajo digno en sus comunidades. Con esto, muchos de ellos recuperaron su confianza porque se dieron cuenta que pueden adquirir conocimientos productivos nuevos. 


Amenazas militares

Muchas comunidades de CBHP Tandag nunca habían recibido visitas de profesionales de la salud del gobierno. Cuando toda la provincia fue invadida por operaciones militares contra la insurgencia, habían soldados por toda la provincia – en la municipalidad, la plaza, los mercados y los campos. La gente abandonaron sus casas y dejaron sus bienes de producción. Hasta las mujeres y los niños se encontraron entre el fuego cruzado.

Las comunidades CBHP, entre ellas San Isidro donde vive Nang Vicky, se volvieron el blanco de sospechas injustificadas de parte de los militares y fueron sujetas a interrogatorios tácticos. Los TSV también fueron un blanco para la intimidación y el hostigamiento, al igual que los líderes de las organizaciones populares. El intenso hostigamiento de los militares desmoralizó a muchas comunidades de CBHP, obligando al programa a cesar sus operaciones. 

Después de una década, CBHP-Tandag logró otra vez ponerse de pie, trabajando de cerca con la diócesis de la iglesia Católica. Debido a la historia larga y efectiva de CBHP, había mucho trabajo que hacer. Las memorias de los años turbulentos eran todavía muy dolorosas y tristes para las comunidades. Sin embargo, la tremenda ayuda que CBHP les dio a estas comunidades era más fuerte que el temor que sentían por ellos mismos.

Aunque, Nang Vicky y otros TSV de San Isidro como Nang Dolor tuvieron que enfrentar sospechas y hasta amenazas de los militares, nunca se amedrentaron y siempre le decían a los militares que eran TSV. En el caso de Nang Dolor, sus visitantes más frecuentes en esos días no eran de sus grupos de familias que pedían ayuda médica, sino que los militares que buscaban documentos subversivos, como sus manuales de entrenamiento en acupuntura, hierbas medicinales, etc. Ante los registros de los militares, ella tenía que esconder a sus manuales en el fondo de la casa. 

Después de un duro período de recuperación, CBHP Tandag sigue operando en 33 pueblos de varias municipalidades, levantando la conciencia de las personas que ellos pueden mejorar su situación al trabajar juntos como comunidades. Y personas como Nang Vicky, Nang Dolor y los otros TSV otra vez han mostrado su valor, como lo han hecho muchas veces, al contribuir a desarrollo la autosuficiencia para un sistema de salud alternativo que promueve los CBHP. 

La historia de Nang Vicky y CBHP Tandag es solo una muestra de los 29 años de experiencia de CBHP en Filipinas. Se ha evolucionado del primer equipo de entrenamiento paramédico móvil en los años 1970, a una organización que ha sentado las bases para un sistema de salud alternativo. Los CBHP siguen sobreviviendo y floreciendo porque tienen raíces y cimientos fuertes – las personas en las comunidades que luchan incansablemente para defender sus vidas y sus derechos, y desarrollar sus propios programas de salud apropiados. – 
[Consejo por la Salud y el Desarrollo, 04 noviembre 2002, Ciudad Quezón, Filipinas].


Argentina 2002
Una vieja endemia de injusticias y las silenciosas 
Propuestas desde lo Cotidiano

Por Dr. Julio Monsalvo
Médico argentino activista del Movimiento Mundial de Salud de los Pueblos

“Frente a las enfermedades que generan la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios como causa de enfermedades son unas pobres causas.” 
Ramón Carrillo (primer Ministro de Salud Pública de la Nación Argentina, 1945-52)


El crecimiento del hambre

Angela vive en un humilde barrio en una de las grandes ciudades argentinas. Tiene 39 años. Es mamá de cuatro hijos. En el “Centro de Salud”, Alejandra, una joven médica diagnostica un estado de anemia. La causa es bien clara. No accede a la alimentación adecuada. Angela es una más de nueve mujeres que se ha diagnosticado anemia en esa semana. Todas por las mismas causas. Son todas mujeres mayores de 35 años. Un sencillo análisis revela que Angela apenas llega a los 8 gramos de hemoglobina, como así también son bajos los valores de glóbulos rojos.

En ese Centro de Salud como en la mayoría de los hospitales de Argentina hace ya tiempo que no se suministra medicamentos que aporten hierro. Esto ocurre en todo el país, en todas las edades se detectan anemias por falta de acceso a los alimentos. Niños desnutridos y anémicos (en especial se los observa en menores de 5 años), mujeres embarazadas también con anemias, niños que nacen con bajo peso y anémicos, ancianos desnutridos. Una sola provincia, datos oficiales de 2001 admite 71 defunciones por desnutrición, de los cuales 44 son menores de 5 años (62%) y 21 mayores de 50 (30%). 

Nuestra joven médica no se amilana. Estudia qué planta de la zona puede contener hierro. Descubre a la “ortiga” (Urticara urens L.) Prepara tintura de ortiga en el mismo Centro de Salud y le ofrece a Angela este tratamiento natural durante tres semanas. Los valores mejoran y Angela se siente mucho mejor. Esto anima a Alejandra y a otras trabajadoras de la salud a tratar a las demás mujeres con tintura de ortiga. Los resultados son exitosos y la propuesta se comienza a difundir. La lucha es desigual y al mismo tiempo heroica y esperanzadora. Poco a poco, casi de boca en boca, la gente empieza a comentar esta posibilidad de tratamiento.


Una abundancia de comida

Argentina produce anualmente unas 68 millones de toneladas de alimentos anuales (según datos oficiales). Para una población de unas 35 millones de personas habría una gran disponibilidad de alimentos si éste fuera un bien social, producción de alimentos para alimentar y no para el lucro de unas pocas corporaciones. Se dispondría de 2 toneladas de alimentos por persona y por año. Unos cinco kilogramos y medio por día. Con solo una parte de esa disponibilidad y el resto si quiere el sistema lo podría seguir exportando. Sin embargo más de la mitad de la población se halla en situación de pobreza cuando no de indigencia.

Otra cosa es indagar la calidad de los alimentos. Argentina es un país con una gran superficie en producción de transgénicos. El uso de agrotóxicos no sólo contamina alimentos y suelos sino que también provocan intoxicaciones y muertes. Los animales son sometidos a crueldades y para producir “mayores beneficios económicos” se los alimenta de manera antinatural a efectos de engordes más rápidos. La industria utiliza una profusión de químicos con colorantes, conservantes, saborizantes “autorizados” A la injusticia de que a las inmensas mayorías se le niega el derecho a alimentarse, se suma la inseguridad alimentaria en un país que ha perdido la soberanía alimentaria entre otras soberanías por demás conocidas que ha perdido.


Otra Argentina, otro mundo

Alejandra, la joven médica de nuestra historia es una más entre miles de trabajadoras y trabajadores de la salud que en este país luchan silenciosa y cotidianamente para dar respuestas humanitarias ante el dolor y la miseria. Al mismo tiempo están realizan propuestas para otra Argentina diferente! 

En las ciudades se ha desarrollado por años un programa de producción de alimentos para autoabastecimiento llamado “Prohuerta”. El Estado provee semillas de hortalizas y frutales y animales de granja, además de capacitación para la producción de características orgánicas (no se utilizan agrotóxicos ni fertilizantes químicos) Se han llegado a relevar más 400.000 huertas (familiares, escolares y comunitarias), tanto en grandes ciudades como en pequeñas localidades. Se producen unas 80.000 toneladas de alimentos por año para unas dos millones y medio de personas. Las personas indigentes se estiman en 7.500.000 En vez de apoyar este programa y extenderlo, el presupuesto asignado ha sido reducido en un 7%. Existen otros programas tanto del Estado como de ONGs que de una u otra manera tienden al autoabastecimiento. Sin embargo no son alentados, no se toma esta línea como política de Estado.

Aquí y allá, en todo el país, pequeños grupos de campesinas y campesinos producen hechos de alto voltaje político y transformador: ferias de intercambio de semillas de producción local e instauración de un mercadeo local con productos orgánicos. Hay suficientes demostraciones de sistemas de producción de alimentos sanos, de organizaciones sociales y económicas que tienen como premisa el respeto a toda forma de vida, lo que se traduce en relaciones ecosistémicas saludables que impactan positivamente en un buen estado de salud.

Urge pues un cambio de paradigma y de patrones de consumo para que esta vieja endemia de injusticias sociales se reviertan y de manera inmediata terminar con la crueldad de negar el acceso al alimento y alimento que sea saludable. Ramón Carrillo señaló hace más de 50 años a las injusticias sociales como causa de enfermedades. Hoy Argentina ha profundizado y extendido estas injusticias sociales y ahora se evidencia las injusticias ecológicas en el deterioro de los suelos, la desaparición de bosques, la contaminación de los ríos y del aire Mujeres campesinas, profesionales y estudiantes comprometidos con la salud y la vida están demostrando de hace años en este país que otra Argentina es posible y otro mundo también.


Mandato al nuevo Gobierno
Salud para todos: Esencia de un buen Gobierno

Dr. Arturo Quizhpe Peralta
Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad. de Cuenca-Ecuador. Coordinador del Consejo Internacional de Salud de los Pueblos IPHC-Sudamérica

«La equidad, el desarrollo ecológicamente sostenible y la paz, son los ejes centrales de nuestra visión de un mundo mejor. Un mundo en el cual una vida saludable para todos sea una realidad; un mundo que respete, aprecie y celebre toda vida y diversidad; un mundo que permita el florecimiento de los talentos y habilidades para enriquecer uno a otro; un mundo en el cual las voces de los pueblos guíen las decisiones que afectan nuestras vidas. Hay más que suficientes recursos para lograr esta visión» (1).


Una sociedad enferma

El modelo de desarrollo neoliberal vigente no es sostenible, su fracaso ha sido demostrado hasta la saciedad en países como Argentina. Ni siquiera puede considerarse como un modelo de desarrollo, está diseñado para perpetuar el subdesarrollo y fortalecer la dependencia. Sobrevivimos en una sociedad enferma en la cual el humano ha sido sacrificado por el mercado, donde la naturaleza es profana y agredida por los mezquinos intereses de las grandes transnacionales, donde prima el abuso de poder, la corrupción, la intolerancia, la segregación e injusticia.

No podemos continuar con más engaños ni mentiras piadosas, la Salud está íntimamente ligada al desarrollo y éste a su vez produce salud. No podemos hablar de políticas de salud para las mayorías, si no existe al mismo tiempo una reforma integral del Estado que también se oriente al bienestar de las mayorías. Como ha afirmado la Dra. Roses, la nueva directora de OPS: los programas de salud son el reflejo de las decisiones éticas de un país, ellos reflejan la escala de valores que se le asigna a la vida y al desarrollo humano en general, y más específicamente aún, el valor de la vida de cada ser humano, de las mujeres y niños, y de los ancianos discapacitados.


Hay que erradicar a la pobreza

En el Ecuador y demás países de América Latina, la pobreza constituye la principal causa de la enfermedad y muerte, por ende sus raíces se encuentran en las políticas económicas y sociales que nos imponen. La pobreza se genera en la distribución inequitativa de la riqueza, la forma de organización de la sociedad, las reglas del intercambio desigual entre las naciones, el desmedido poder de las transnacionales y las imposiciones ejercidas para incrementar sus ganancias.

Como señala La Declaración para la Salud de los Pueblos: «la globalización económica y la privatización han perturbado profundamente comunidades, familias y culturas. Las instituciones públicas han sido socavadas y debilitadas; muchas de sus responsabilidades han sido transferidas al sector privado, a corporaciones u otras instituciones nacionales e internacionales que raras veces asumen su responsabilidad ante la población»

La pobreza debe erradicarse, no aliviarse. Intentar aliviar la pobreza es tratar los síntomas no la enfermedad. Combatir la pobreza significa redistribuir la riqueza, trabajar por reglas de intercambio comercial más justas, generar empleo, asignar recursos, responsabilidad y poder para el pueblo.

Todos los países de la región han consagrado en su constitución, la salud como un derecho de todas las personas. Sin embargo, el gasto en la salud ha estado determinado y sometido a los cálculos económicos, a las decisiones de las transnacionales, a los intereses del mercado sacrificando la vida de millones de hombres, mujeres niños y ancianos.

Los indicadores del desarrollo humano dan cuenta de una realidad degradante para el ser humano: 80% de los hogares ecuatorianos en la pobreza; 20% en la indigencia, sin acceso a la educación, a seguridad social, a infraestructura sanitaria básica; la mortalidad materna (160 a 300 por cien mil nacidos vivos) e infantil (39 por mil) son altas y resultan de causas prevenibles, la persistencia de enfermedades asociadas con la pobreza como el dengue, malaria, paludismo, tuberculosis, y otras.

Diversas organizaciones y entidades de los pueblos del Ecuador; ligadas al trabajo de este sector y comprometidas en la lucha por el respeto y la vigencia plena de este derecho humano primordial, hacemos nuestros los postulados de la Declaración para la Salud de los Pueblos y planteamos lo siguiente: 


Principios Básicos para un Programa de Salud para todos

  • Garantizar el acceso universal a la Atención Primaria en Salud integral, de buena calidad, de acuerdo a las necesidades de la población, no a la capacidad de pago.
  • Eliminación de los criterios de costo-efectividad como determinantes para la implementación de los programas en Salud y abolición de los proyectos de recuperación de costos por ser generadores de inequidades y barreras en el acceso a los servicios.
  • Frenar los procesos de privatización de los servicios públicos de salud y de la seguridad social, asegurando una regulación efectiva del sector médico privado, incluyendo servicios médicos caritativos y de ONGs.
  • Incremento de la inversión pública a no menos del 70% del gasto nacional en salud.
  • Enfatizar la promoción de salud, principalmente en la organización y participación comunitaria.
  • Fortalecer y sustentar legalmente la participación social, el trabajo intersectorial, y el abordaje multidisciplinario de los problemas de salud.
  • Promover programas de salud dirigidos a las mujeres, a la erradicación de la violencia intrafamiliar y el cumplimiento de la Ley de Maternidad Gratuita.
  • Establecer programas de promoción y prevención de la salud de las jóvenes en particular sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
  • Adoptar medidas para asegurar salud y seguridad ocupacional que incluyan el monitoreo de condiciones de trabajo en las trabajadores y en particular a sectores en situación de riesgo ( por ejemplo: maquiladoras, floricultoras, sector informal y otros).
  • Regulación en torno al uso de tecnologías, a la producción y expendio de medicamentos, para que estén subordinados a las necesidades de la población.
  • Que la investigación en salud - incluyendo la investigación genética y el desarrollo de medicinas y tecnologías reproductivas - esté orientada hacia las personas y la salud pública y respete principios éticos universales.
  • Defender la armonía con el medio ambiente y la protección de los ecosistemas.
  • Invertir más, invertir mejor y comenzar a pagar la deuda social, priorizando la salud y la educación, disminuyendo el gasto en militar y el pago a la deuda externa.
  • Que las políticas económicas estén sujetas a evaluación con respecto a la salud, equidad, género e impacto ambiental y que incluyan medidas regulatorias para asegurar su cumplimiento.



La salud es un derecho humano fundamental, por eso al nuevo gobierno le decimos, le pedimos, le exigimos, asumir un compromiso serio con la Salud de todos. 

Cuenca, noviembre 2002


(1) Declaración para la Salud de los pueblos. IPHC. Diciembre 2000.

*Este Resumen de Política se basó en gran parte en el trabajo de: Sanders D., D. Dovlo, W. Meeus, U. Lehmann, “Public Health in Africa” en Global Public Health, R. Beaglehole (ed.), O.U.P. (próximamente)

 

 

 
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