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La lucha por la Salud: Problemas y Soluciones
Reflexione desde el Sur
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Este folleto se terminó de imprimir en el mes de enero del 2003, en
Editronic, S.A., Telefax: 222-5461 Managua, Nicaragua. Se imprimieron
2000 ejemplares.
Esta publicación es auspiciada por HIVOS de Holanda.
El Proyecto Globalización y Salud es auspiciado por NOVIB de Holanda.
Introducción
María Hamlin Zúniga
(Consejo Internacional de Salud de los Pueblos)*
Mike Rowson
(Medact y Health Counts)**
La relevancia permanente de Alma-Ata
Este año 2003 es el 25 aniversario de uno de los documentos más
importantes para la salud internacional, la declaración de Alma Ata de Salud para
Todos. La declaración fijó como fecha tope el año 2000 para lograr un nivel de
salud que pudiera facilitar a todas las personas del mundo el “llevar una vida
social y económicamente activa”. La estrategia para lograr esa meta sería
poner en práctica la estrategia de atención primaria de salud, con énfasis en la
participación comunitaria, y el ataque a las raíces de las enfermedades como son la
pobreza, el analfabetismo y malas condiciones sanitarias. La declaración fue
redactada por la OMS y UNICEF y firmada por más de 130 ministros de salud
(incluyendo los de países desarrollados) y pedía un Nuevo Orden Económico
Internacional para beneficiar al mundo en vías de desarrollo y el desvío de gastos en
armamentos hacia inversiones en salud. Hoy parece increíble pensar que las naciones
ricas y las agencias internacionales firmaran entonces una declaración tan
radical. Sin embargo, a pesar de las promesas, en muchos casos la Declaración no
llegó a la práctica: claramente, no se logró Salud para Todos en el Año 2000.
Pero esto no quiere decir que hay que tirar al basurero la Declaración.
Continúa teniendo relevancia, incluso mayor, para el mundo de hoy. Alma-Ata fue
una Declaración basada en las pruebas, que surge de las lecciones aprendidas
en muchos proyectos de salud comunitarios y de los avances de algunos de los
países en desarrollo con mayores logros, como Costa Rica, Malasia, Cuba,
China y Sri Lanka. El énfasis que estos países pusieron en la reducción de
desigualdades económicas y sociales y la entrega de servicios amplios de
educación, salud, agua y seguro social, demostró que con decisión política se podía
lograr buena salud hasta en países muy pobres. Aunque estos problemas son un
desafío,
la experiencia demuestra que no se pueden ignorar.
Desafíos
Desde la Declaración de Alma-Ata, se ha sufrido una ‘regresión en
salud” en muchas partes del mundo y algunas de las contribuciones a este folleto
ilustran sus consecuencias. Los sistemas de salud están bajo una presión sin
precedentes, como lo demuestra el Dr. Sanders en su análisis de la situación en el
sub-Sahara de África. Prosperan enfermedades nuevas (y viejas), y en muchos países
se ha deteriorado la salud pública. El Dr. Unnikrishnan ilustra la carga
intolerable que representa la atención de salud para los pobres: es un mundo perverso en
el cual los costos reales de atención de salud pueden empujar a las personas a
la pobreza y en muchos lugares, esto ocurre a diario.
La globalización y el papel más amplio desempeñado por el mercado
también han afectado la salud y la atención sanitaria. El nuevo mundo del libre
comercio en bienes y capital ha provocado mayor inestabilidad en la economía
global, con consecuencias severas para la salud, tal como revela el Dr. Monsalvo en
su análisis de la situación argentina. Los acuerdos mundiales de comercio - como
demuestra el Dr. Sanders - le dan mayor prioridad al comercio que a la salud
pública. Es más, el énfasis en la introducción de los mercados a la atención de
salud ha socavado los valores fundamentales como son la cooperación y la
solidaridad; igualmente, ha afectado la capacidad de los países de redistribuir los
ingresos desde los sectores más ricos hacia los más pobres en la sociedad.
Alternativas
Enfrentar estos problemas globales, así como los que encontramos en el
ámbito nacional y comunitario, es el trabajo complejo y cansado de los
activistas de la salud. Las experiencias del Consejo para la Salud y el Desarrollo en
Filipinas muestran cómo las intervenciones positivas a veces son revertidas por
las acciones del gobierno y los militares. Sin embargo, hasta en las situaciones más
extremas, la valentía y la tenacidad pueden triunfar. El Dr. Monsalvo describe los
esfuerzos de profesionales de la salud y otros para imaginar una Argentina nueva (y
un mundo nuevo!) a través de intervenciones prácticas en salud y el debate
sobre la política. El Dr. Quizphe nos explica cómo en el Ecuador, los activistas
de la salud han redactado su propia ‘Declaración de la Salud’ con una
lista de demandas al gobierno. Todos estos esfuerzos son expresiones concretas
de los
valores de la Declaración Alma-Ata.
En todo el mundo, la gente preocupada por la salud está tratando de
lograr que los gobiernos y agencias internacionales concentren su atención en las
promesas que firmaron hace 25 años en Alma-Ata. Recientemente, se formó - con la
participación activa del Consejo Internacional para la Salud de los
Pueblos y Health Counts - el Movimiento Mundial de Salud de los Pueblos para llamar
la atención sobre estos objetivos y para organizar actividades de
movilización. Esperamos que este folleto sea parte de ese proceso y que las personas
preocupadas por la salud se unan a nosotros en la lucha continua de “Salud
para Todos ”.
* CISP es una coalición mundial de personas social y políticamente
progresistas y grupos y movimientos dedicados a trabajar por la salud y los derechos
básicos de la gente más desprotegida – y de toda la gente. La visión de CISP
es avanzar hacia Salud para Todos – miramos la salud con una visión integral, que
incluye el bienestar físico, mental, social, económico y ambiental de las
personas. El CISP mantiene que sólo se podrá alcanzar Salud para Todos por medio
de: La democracia participativa – vista como el poder de las
personas para tomar decisiones, la equidad – asegurando la igualdad real de
derechos y la satisfacción de las necesidades básicas de cada cual, y la exigencia de
responsabilidad total
por parte del gobierno y las empresas privadas, con la participación de
la población en la toma de las decisiones que afectan sus vidas.
El Consejo Internacional de Salud de los Pueblos - CISP, es uno de los
grupos organizadores de la Asamblea Mundial de Salud de los Pueblos realizada en
Bangladesh en diciembre de 2000.
Si desea más información sobre el CISP y el Movimiento Mundial de Salud
de los Pueblos además de futuros planes de acción, favor contactarse con:
Coordinación General - CISP/IPHC
Apartado No. 6152, Managua, Nicaragua
Correo electrónico: info@iphcglobal.org
Sitio Web: www.iphcglobal.org
Fax: (505) 266-2225
** Medact es una organización con sede en el Reino Unido integrada por profesionales de la salud involucrados en
educación, investigación y
abogacía sobre el impacto del conflicto en la salud, pobreza y la degradación
ambiental. Medact es integrante - junto con la ONG holandés Wemos y la ONG
finlandesa Solidar - del consorcio Health Counts que pide políticas económicas
que
respetan la equidad y el derecho a la salud. Sitio de web: www.medact.org
correo electrónico mikerowson@medact.org
LLORE, MI QUERIDO PAÍS
Por Dr. Unnikrishnan PV
| Esta foto muestra a Endramaya (60 años), un jornalero migrante, cargando
sobre la espalda a su esposa Lakhamma (50 años), con su pierna rota
enyesada. Lakhamma también es una trabajadora migrante y herida dos semanas antes
en un accidente en los alrededores de Bangalore. La pareja llegó a la
ciudad de Raichur en el corredor seco del norte en el estado de Karnataka, donde la
crisis agrícola y del mercado han obligado a los pobladores a buscar empleo en
otras partes del país. La capital estatal Bangalore, uno de los centros
tecnológicos mundiales – “la meseta de Silicón de la India” – es el
destino
preferido de muchos migrantes. |
 |
Iba camino a la oficina cuando divisé esta pareja. Endramaya había caminado
más de dos horas por el trecho de dos kilómetros del Camino Mahatma Gandhi
en el corazón de la ciudad, cargando sobre sus hombros a Lakhamma, y deteniéndose
de vez en cuando para descansar al lado del camino.
Endramaya hizo varios intentos para conseguir atención médica para su
esposa. Su primera parada fue el Centro de Salud Primaria (PHC) del
gobierno.
Pero el PHC no tenía las condiciones básicas para tomar una radiografía o para
enyesar la pierna de la paciente. Entonces, Endramaya llevó a su esposa a varios
hospitales y clínicas privadas, pero le negaron tratamiento. No tenía suficiente
dinero para pagar.
Después de varios días, Endramaya pudo conseguir algún dinero y llevó
a Lakhamma a una clínica privada para que recibiera tratamiento. Demás
está decir que la pareja gastó casi todo el dinero que tenía. Les quedaba
lo
justo para pagar el bus a Raichur. Después del tratamiento, pasaron la noche en una
acera, bajo la lluvia. Casi a medianoche, Endramaya empezó a caminar hacia la
Estación Central de Bus ubicada en el corazón de la ciudad.
Caminó más de 7 kilómetros sin que nadie se percatara de ellos en una
ciudad de 6 millones de habitantes, miles de ellos empleados de grandes
compañías,
entre ellos varias compañías del Fortune 500. Varias veces pidió que alguien
les llevara, haciendo señas a los vehículos, muchos de último modelo, de doble
tracción y pequeños taxis motorizados que pasaban. Nadie se detuvo. Quizás
después de varios días de andar de hospital en hospital y una noche sin
dormir, no
se veía tan presentable.
Endramaya caminaba lentamente, y después de algunos metros bajaba a su
esposa para que ella descansara en el borde de la calle mientras él se estiraba
y trataba de detener a algún vehículo. Momentos después, seguía su
camino.
Era la hora pico del tráfico en la mañana. Varios vehículos
disminuyeron su velocidad, los conductores viendo incrédulos a la pareja, pero luego
seguían para llegar a sus reuniones a tiempo, como si nada hubiera
ocurrido.
Estaba alterado y enojado. Corriendo hacia ellos, saqué mi cámara de la
mochila y empecé a sacar fotos. Luego me contaron su historia. Me uní a ellos
para hacer señas a los vehículos. Dos autos se detuvieron, sus ocupantes
dispuestos a ayudar. Entre todos, juntamos algún dinero y enviamos a la pareja en taxi a la
estación de bus.
Esa noche en el estudio fotográfico yo esperaba el revelado de mis fotos.
Un dependiente curioso me preguntó sobre la fotografía. Yo seguía
bastante alterado entonces hablé sobre la experiencia con la voz un poco
fuerte. Un
caballero, al escuchar la conversación, me dio unas palmadas en la espalda. “Está
buena la foto, pero hubiera utilizado un lente gran angular” – me dijo el
fotógrafo profesional, dejándome atónito. Como médico profesional, yo le
debería haber contado sobre el “rigor mortis” de la atención privada de
salud, y
del adormecimiento de los ciudadanos en general. Como profesional
humanitario, debería haberle contado que el gasto médico es el segundo factor en
importancia en las deudas rurales en la India, después de las dotes
matrimoniales,
otro mal social igualmente inaceptable.
La mañana siguiente, uno de los principales periódicos nacionales
incluyó mi fotografía del viaje de Endramaya en la primera página de su edición
de la ciudad. El pie de foto hablaba de lo insensible que podía ser esta ciudad a sus
“huéspedes” como los trabajadores migrantes. Dijeron que era “realidad y no virtual”
probablemente refiriéndose a las exhibiciones de realidad virtual en la
feria anual de Tecnología Informática de la cuidad, que había concluido el día
anterior. No había espacio para hablar de los temas más grandes – el aumento en
los costos médicos y una política sanitaria insensible que niega a los pobres
hasta los servicios más básicos.
Un día después de la nota noticiosa, estaba dando una clase sobre
acción humanitaria en uno de los mejores colegios médicos de la ciudad.
Enseñé el periódico con el viaje de Endramaya en la primera página. Uno de los
estudiantes de último año dijo “Es una fractura múltiple de la tibia y el
peroné”. ¡Qué comentario tan profesional! Ya para esa noche había recibido otro
comentario profesional, de un fotógrafo: “Es muy buena foto, pero no entendimos
la historia”. Es triste.
Estas reacciones profesionales son típicas de nuestra era. El sistema de
atención de salud actual se ha vuelto súper eficiente y avanza muy
rápidamente,
por lo menos en términos de tecnología e innovación. Pero ha perdido contacto
con las realidades sociales, y está perdiendo su elemento humano.
En el tiempo que le tomará a usted terminar de leer esta nota, habrán
muerto más de 15 personas de tuberculosis en la India. Cada minuto muere una persona
en la India de tuberculosis. El tratamiento para la tuberculosis no tiene
ciencia. Una dieta nutritiva, condiciones sanitarias y la educación pública pueden
disminuir el flagelo de la tuberculosis. Este año, hemos visto reportajes sobre “supuestos muertos
de hambre”
de dos franjas en India, un país con un excedente de granos comestibles. En un
país donde un gran porcentaje de las mujeres sufre anemia, esto pareciera una
adivinanza.
Casi al mismo tiempo que Endramaya cruzaba Bangalore a pie, los expertos
en Nueva Delhi discutían una nueva Política de Salud. La última Política
Nacional de Salud fue anunciada en 1983. Comparada con esa, el borrador de la
nueva política parece ser una traición. “La nueva política (borrador) es
más elocuente donde guarda silencio” – dijo una crítica. Omite el concepto
elemental de atención de salud comprehensivo y universal. Por ejemplo, uno de los aspectos más
sobresalientes del documento de 1983 era los compromisos con la
declaración Alma Ata. Decía: “India se compromete a lograr el objetivo de ‘Salud
para todos en el año 2000 AD’ por medio de la entrega universal de servicios
primarios de atención de salud”. La nueva política (borrador) guarda silencio
sobre este tema. La nueva política también guarda silencio sobre el papel del personal
de la salud en los pueblos, los guardianes en la frontera de la salud pública que
mantienen latiendo el pulso del país. La nueva política dedica apenas unas
cuantas líneas a la salud de las mujeres, sin planes específicos para mejorarla – una
traición a la mitad de la población. A la política tampoco le preocupa la
niñez. Ni
siquiera dedica una sección completa a la salud de niños y niñas en un país
donde 70 de 1000 niños muere prematuramente.
La caminata desesperada de Endramaya en una de las ciudades que está
creciendo más rápidamente en Asia es síntoma de la enfermedad de los sistemas de
salud en gran parte del mundo en desarrollo, que no atienden las necesidades de
los pobres. La experiencia que tiene la India en tratar de enfrentar las
necesidades de salud de la mayoría, sobre todo los pobres, no es
sobresaliente. De hecho, el sistema de salud ha decaído en la última
década, mientras ha habido un crecimiento económico relativamente bueno.
Los críticos aducen que las políticas neoliberales relacionadas con el intercambio
y el comercio - como parte de los Programas de Ajuste Estructural
impuestos por el Banco Mundial y FMI – han dejado una triste estela de mala
salud.
Se ha disparado el costo de las medicinas, entre ellas de los medicamentos
esenciales. En los últimos 10 años, se ha eliminado el control a los precios de las
medicinas – entre ellos, los tratamientos para enfermedades asesinas como la
malaria y tuberculosis – para mejorar la salud de la industria farmacéutica a
costo de vidas humanas.
Las inversiones en salud pública en India son de las más bajas en el
mundo, y cayeron del 1.3 por ciento del PIB al 0.9 por ciento en los años 1990.
La nueva política recomienda un aumento al 2.0 por ciento para el año 2010. Esto
todavía está muy por debajo del 5.0 por ciento recomendado por el Movimiento de
Salud de los Pueblos, así como varios grupos sociales y de salud y la misma
OMS hace mucho tiempo.
El borrador de la nueva política proyecta que en 2010 los gastos
públicos serán el 33 por ciento de todos los gastos en salud. Pero
incluso, el 33 por
ciento será menos que los gastos gubernamentales en algunos de los sistemas de salud
más privatizados en el mundo. Actualmente, la India gasta como promedio Rs.
160 (menos de US$4) por persona al año en atención sanitaria. Esto es más
o menos equivalente al costo de tres hamburguesas, según los standards de la
nueva economía. Con razón, Lakhamma tuvo que recorrer tanto antes de encontrar
lugar en una clínica privada.
En contraste con las rebajas presupuestarias en el sector salud, se ha
disparado el presupuesto para la defensa. Es un insulto para el pueblo de la India,
donde 200 millones de personas (una quinta parte de la población total) no
tiene acceso a agua potable segura y 600 millones no tienen acceso a servicios
sanitarios básicos. Además, la India paga una enorme cantidad cada año al Banco
Mundial para servicios sobre la deuda – mucho más de lo que el país recibe
cada año. “Nuestros programas son como la medicina. Algunas medicinas tienen
efectos secundarios erjudiciales, y existen dudas reales sobre cual debe ser la
dosis adecuada” – dice Michael Mussa, Economista Principal del Fondo
Monetario Internacional. “Lo mejor que se puede esperar es que estemos recetando
más o menos la medicina correcta en más o menos la dosis correcta”.
La medicina amarga recetada por el Banco Mundial ha empeorado los
problemas de salud en muchos países. Por ejemplo, préstamos bancarios para la
agricultura, represas, minas y plantas eléctricas muchas veces provocan problemas de
salud como un efecto secundario de la devastación ambiental. Las represas
financiadas por los bancos en el mundo han aumentado la incidencia de enfermedades
propias del agua como son la malaria y esquistosomiasis porque el agua estancada
en una represa es un criadero de vectores como los zancudos y caracoles –
otra carga para un sistema de salud ya discapacitado. Además, los programas
de ajuste estructural muchas veces implican recortes drásticos de las medidas de
seguridad social. Muchos pobres tienen que pagar más por los productos y
servicios,
lo que afecta su presupuesto limitado para comida.
Como trabajador de la salud y humanitario, yo debo tener una actitud
positiva. Debo explorar la posibilidad de salvar y reconstruir vidas en situaciones
de desastre, guerra y epidemias. Esta nota puede parecer pesimista. Pero
refleja el ánimo de nuestros tiempos.
(Dr. Unnikrishnan PV (unnikru@yahoo.com) trabaja en asuntos de salud y
humanitarios – desastres, conflictos y guerras – con una agencia
humanitaria en la India. Complementa a su trabajo de intervención humanitaria basada en
la comunidad con investigación sobre políticas. Participa activamente en
el Movimiento de Salud de los Pueblos y el Consejo Internacional de Salud de
los Pueblos.)
Globalización, Salud y Servicios Salud en África Sub-Sahara*
Por Dr. David Sanders
Profesor y Director
Escuela de Salud Pública
Universidad de Western Cape
La salud se encuentra en crisis en la zona del Sub-Sahara de África (SSA).
Aunque a grandes rasgos la situación de salud ha mejorado en SSA en los
últimos cincuenta años, estas mejoras han sido más lentas en esta zona que en otras
regiones del mundo. Por ejemplo, entre 1981 y 1999 bajó la Tasa de Mortalidad
Infantil en SSA de 126 a 107 comparado con 78 a 57 en el mundo entero. Los
porcentajes respectivos de reducciones para este plazo son 15.1% y 26.9%.
Además, en 1999, siete de los 48 países en SSA tenían expectativas de vida más
bajas que en 1970, mientras en ocho países aumentó la tasa de mortalidad infantil
entre 1981 y 1999. La expectativa de vida en 17 de los 48 países bajó entre 1981 y
1999 (1) (2) (3). Por otra parte, la desnutrición entre niños pequeños ha aumentado
mucho en SSA en la última década (4).
En las últimas dos década , ha habido un resurgimiento alarmante de “viejas”
enfermedades contagiosas que en algún momento se creyeron bajo control,
por ejemplo, el cólera, tuberculosis, malaria, paludismo y tripanosomiasis,
mientras las “nuevas” epidemias, sobre todo VIH/SIDA, socavan los logros de
salud del último siglo (5).
Para agravar esto, varios países africanos están pasando por una “transición
epidemiológica”, en la cual las enfermedades cardiovasculares, cánceres, diabetes,
y otras condiciones crónicas y trauma, toman el lugar de las
enfermedades contagiosas en algunos grupos, pero en otros, coexisten con ellas
(6).
El acceso a servicios de salud mejoró mucho en el período de 1980-1990,
pero ha empeorado desde entonces, como quedó demostrado en los datos de
cobertura del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI). Los datos de cobertura de
PAI en SSA en 1999 demuestran un deterioro en la cobertura de todos los antígenos administrados de manera rutinaria
(7).
Esto ocurrió a pesar de campañas intensivas de vacunaciones contra la polio y campañas regulares de
vacunas contra sarampión.
Los empeoramientos anteriores en la situación de salud y el rendimiento
del sector salud son el resultado del impacto combinado del declive y ajuste
económico con la epidemia de VIH / SIDA que ahora afecta 28 millones de
africanos, aproximadamente el 70% de todas las personas infectadas con
VIH en el mundo (8), sumado al
conflicto y la violencia que envuelven a 13 de los 48 países SSA.
La grave situación económica se resume en la estadística asombrosa que
28 de los 48 países tuvieron un ingreso per capita de menos de $1 al día en
1999, comparado a 19 de los 36 países en 1981 (9). Además, existe evidencia que
la brecha de ingresos entre ricos y pobres entre los países ha aumentado dramáticamente en la última
década. Asimismo, la mayoría de los
países SSA todavía gasta como promedio menos de US$10 por persona al año en
atención sanitaria, una cantidad entre 20% y 40 % menos del necesario para cubrir
el paquete básico de servicios de salud que promueve el Banco Mundial (10).
La situación anterior es el resultado de varios factores, algunos
históricos y otros contemporáneos, los últimos vinculados a varios aspectos e instrumentos
de la globalización.
En África, uno de los más componentes importantes de la reciente fase
de globalización son los Programas de Ajuste Estructural (SAP), que han
tenido el efecto de integrar más a los países dentro de la economía global por
medio de la imposición de pagos estrictos de la deuda y la “liberalización” del
comercio. Los SAP también han provocado importantes cambios políticos macroeconómicos y la reestructuración del sector
público, así como
una reducción de los gastos sociales, con efectos negativos sobre la
educación, salud,
y servicios sociales para los pobres. Una revisión reciente de los estudios
disponibles sobre ajustes estructurales y salud - preparado para una comisión del OMS -
afirma: ‘La mayoría de los estudios en África, sean teóricos o
empíricos,
son negativos sobre los ajustes estructurales y sus efectos sobre resultados de
salud.’(11)
Más recientemente, otros instrumentos de la globalización han socavado
aún más la capacidad de los gobiernos de países en desarrollo de entregar
servicios de salud a sus poblaciones. Por ejemplo, el desarrollo de acuerdos bajo
la Organización Mundial del Comercio (OMC), sobre todo los Derechos de Propiedad Intelectual relacionado con Comercio (Trade-related
Intellectual Property Rights TRIPS) y la interpretación de los fuertes intereses
corporativos y gobiernos ya han amenazado con limitar las alternativas de políticas
de salud de los países. El caso mejor conocido se relaciona con la batalla legal
alrededor del intento de África del Sur por conseguir productos
farmacéuticos,
sobre todo para VIH / SIDA, a un precio reducido. En 1997, Nelson Mandela firmó una
ley cuyo propósito era bajar los precios de medicinas por medio de “importaciones
paralelas” – es decir, la importación de drogas de países donde vendían a precios
rebajados – y “licencias obligatorias”, que permitían a
compañías locales fabricar ciertos medicamentos a cambio del pago de
regalías. Ambas disposiciones
son legales bajo el acuerdo TRIPS porque todas las partes acuerdan que VIH/SIDA
es una emergencia. Esto fue confirmado durante la reunión de la OMC en
Doha en 2001. La administración de Estados Unidos no llevó su caso a la OMC
sino que - en concierto con las corporaciones farmacéuticas multinacionales -
empezó a ejercer presiones (por ejemplo, amenazas con sanciones comerciales y
acciones legales) contra el Gobierno de África del Sur para que derogara la
legislación. Ejerció presiones parecidas, de manera exitosa, contra Tailandia y
Bangladesh.(12)
Sin embargo, el Gobierno sudafricano no se dejó amedrentar, y junto con
una campaña vigorosa montada por activistas locales e internacionales que
trabajan contra el SIDA y ONG progresistas, obligó al Gobierno de los Estados
Unidos y a las compañías farmacéuticas multinacionales a echarse para
atrás. (13)
A pesar de esta importante victoria, las disposiciones de la OMC, sobre
todo los TRIPS y el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS) son fuertes
amenazas a la salud y los servicios de salud de los países en vías de
desarrollo.(14)
Junto con las reformas neoliberales macroeconómicas, ha habido reformas
al sector salud. Componentes claves de las reformas al sector salud incluyen
la descentralización de responsabilidades administrativas y / o la entrega
de servicios de salud en el ámbito local, mejoría en el funcionamiento de
ministerios de salud en el ámbito nacional, ampliación de alternativas de
financiamiento para salud por medio de, por ejemplo, pago por los usuarios, esquemas de
seguro y la introducción de competencia administrada; y racionamiento de atención
de salud por medio de la identificación de “paquetes” de salud pública y
clínicas, compuestas de (y muchas veces limitados a) ciertas
intervenciones.
El esfuerzo combinado de las intervenciones anteriores con el impacto negativo
de VIH / SIDA en la salud de la fuerza laboral ha provocado una rebaja
importante en el financiamiento público para servicios sociales (incluyendo
salud)
en SSA, y hay cada vez más evidencia de un empeoramiento general en el acceso a
servicios de salud, que afecta sobre todo a los pobres. Esto queda
claramente ilustrado en la cobertura de vacunas, un indicador sensible de cobertura
de servicios de salud, que cayó en la década de los 1990. (15)
Varias iniciativas conjuntas del sector público y privado han surgido
recientemente como respuesta a la creciente brecha entre el Norte y el Sur, la crisis
impuesta por VIH / SIDA y el resurgimiento de tuberculosis y malaria, así como la
incapacidad de los gobiernos y agencias multilaterales (ONU) que tienen
cada vez menos dinero para invertir en servicios de salud. Las iniciativas
conjuntas más conocidos en el sector salud son GAVI (Alianza Global para las
Vacunas y la Inmunización) y GFATM (Fondo Global contra SIDA, Tuberculosis y
Malaria).
Aún están por realizarse los primeros desembolsos del GFATM, pero los
de GAVI en 2000/2001 sumaron 150 millones de dólares norteamericanos de compromisos iniciales que llegaron a 1.03 mil millones de
dólares norteamericanos. De este desembolso inicial, 90% se destinó a la
introducción de nuevas vacunas y materiales inyectables descartables, mientras sólo
el 10% se destinó a fortalecer los servicios de inmunizaciones. Anita Hardon ha
comentado: “El énfasis en la introducción de nuevas vacunas y
vacunas subutilizadas en GAVI refleja un cambio más general en los programas
globales de salud que se apartan de la equidad y buscan la innovación
tecnológica y la erradicación de enfermedades. Esto parece indicar un cambio fundamental
en la política de vacunas de los valores de una época Post Alma Ata
(PHC).”(16)
Además, es simbólico del énfasis actual en las políticas de salud y
la influencia de los socios en el sector privado que - a pesar de la clara incapacidad
de los sistemas de salud, sobre todo en África de “entregar” tecnologías
robustas, efectivas y comprobadas, como son las seis vacunas standard - el énfasis
está en la búsqueda de nuevas tecnologías, en vez de la resucitación de los
sistemas de entrega. Sin una transformación en el actual pensamiento dominante
neoliberal y un cambio subsiguiente en la política macroeconómica con sus reflejos
en el sector salud, el futuro se ve muy triste para África.
Referencias
1 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo. 1984.
Oxford: Oxford University Press, 1983.
2 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo. 1994.
Oxford: Oxford University Press, 1993.
3 UNICEF. El Estado de los Niños del Mundo. 2001.
Oxford: Oxford University Press, 2000.
4 ACC/SCN, Nutrition Throughout the Life Cycle, 4th Report on the World Nutrition Situation,
Ginebra, 2000
5 Sanders D, Primary Health Care 21: “Everybody’s
Business”, Documento Direccional Comisionado para una Reunión Internacional para celebrar los
20 años de Alma-Ata, Almaty, Kazakhstan, 27-28 de noviembre de 1998,
organizado en conjunto por la Sede de OMS, Ginebra, Suiza, y la Oficina Regional de
OMS para Europa, Copenhagen, Dinamarca, OMS EIP/OSD/00.7.
6 Frenk J, Bobadilla JL, Sepulveda J, Lopez
Cervantes M. Health Transition in Middle-income Countries: New Challenges for Health Care. Health Pol
Planning 1989; 4: 29-39.
7 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo, Informes
1984, 1994, 2001, op cit.
8 Collins J, Rau B. AIDS in the Context of
Development. Programme on Social Policy and Development, Paper number 4.
Ginebra: UNRISD, 2000.
9 UNICEF. El Estado de los Niños del Mundo. 2001.
Oxford: Oxford University Press, 2000.
10 Simms C, Rowson M, Peattie S. The Bitterest Pill
of All. The collapse of Africa’s health systems. London: Medact/Save the Children Briefing
report, 2001.
11 Breman A, Shelton C. . A literature review of
the debate, its role players and the presented empirical evidence. WHO Commission on Macroeconomics and
Health Working Paper WG 6:6. Ginebra: OMS, 2001
12 Bond P. Globalisation, pharmaceutical pricing,
and South African health policy: Managing confrontation with U.S. firms and politicians. Int J Health
Services 1999; 29: 765-92
13 Hong E. Globalisation and the impact on health:
A third world view. Third World Network, 2000. Disponible de www.twnside.org.sg/health.htm
14 Véase www.preamble.org
15 UNICEF. Estado de los Niños del Mundo, Informes
1984, 1994, 2001, op cit.
16 Hardon A. 2001 Immunisation for All? HAI Europe,
2001: 6(1).
NO SE APUREN MUCHACHAS
Por Fortunate Kahari
Escuela Secundaria Mwanza
Zimbabwe
Quisiera tomar esta oportunidad
Para advertirles a mis hermanas adolescentes.
Antes de intentar hacer algo
Piensen primero en las cuatro “P”
Propósito, Plan, Perseverancia y Precio.
En estos días existe el SIDA.
No se apuren a ser madres
Esos novios amantes suyos son mentirosos
Les dicen que tienen carros
Cuando son padres
Les dicen que son dulces como el azúcar
Pero imagínense muchachas, acaso las van a echar en el té
Les dicen que sus ojos son estrellas
Pero quién sabe realmente cómo son las estrellas
Hasta les dicen que son una rosa de Sharon
Pero porqué no te sembraron en sus patios
Tomen su tiempo para conocer al que ustedes desean en la vida
No se apuren.
Y a veces ustedes son tontas, muchachas
Cuando escuchan eso, creen que realmente las quieren
Pero ellos sólo quieren sus cuerpos
Ellos sólo quieren vaciarte
Ustedes aceptan la propuesta y tienen sexo con ellos
Luego, te escupen como un chicle gastado
Tomen su tiempo para saber qué están haciendo.
No se apuren.
Algunas muchachas jóvenes se meten a eso
Porque fueron bendecidas muy jóvenes.
Unas hasta se ponen ropa para atraer a los muchachos
Pero les digo, no hace falta que muestres tu cuerpo para que
los muchachos te miren.
Sus ojos bailan cada vez que un muchacho silba.
Las muchachas se paran en la calle como si se atascaran en el tráfico.
Muchachas porqué no esperan como una boutique;
Estos no son como los mercados de pulgas
Porque mucha gente entra al mercado de pulgas, y muy pocos a la boutique.
Esperen hasta que llegue el momento correcto,
Y la persona correcta llegue a sacarla.
Algunas de ustedes muchachas han desaparecido
Y algunas están arrepentidas.
Ignoren a esos muchachos tontos y piensen primero
en la escuela y por último en los muchachos.
La historia de una trabajadora comunitaria de la salud en las Filipinas:
Desarrollando la Autosuficiencia en la Salud
La historia de Nang Vicky
Nang Vicky Undangan es una mujer campesina del pueblo montañés Surigao
del Sur, en la provincia Mindanao al noroeste de Filipinas donde viven
muchos campesinos sin tierra.
Cuando el Programa de Salud Basado en la Comunidad (CBHP) de Tandag
llegó a la comunidad de Nang Vicky en Camam-onan, San Isidro,
ella fue una de las personas escogidas por la comunidad para recibir capacitación como
trabajadora comunitaria de la salud (TVS). Por medio de CBHP
Tandag, la capacitación y el desarrollo de los TSV en Surigao del Sur ha sido un
esfuerzo comunitario. Por lo general, una persona de cada 10-15 familias es
elegida par recibir entrenamiento como TSV.
Aparte de entrenar a los TSV, el programa de salud lleva a cabo la
organización comunitaria y entrega de servicios de salud que incluye ayudar a
pacientes de referencia y llevar a cabo misiones médicas. Los TSV entrenados están
muy involucrados en dichas actividades, no sólo en sus comunidades pero
también en las comunidades vecinas cuando es necesario.
Participar en la capacitación en salud nunca fue una tarea sencilla para
los TSV. Significa dejar a sus niños en casa, perder un día de trabajo en el
campo, y buscar comida extra para llevar, y dinero para pagar el transporte.
Cuando se programó un entrenamiento de 6 días sobre anatomía,
parásitos y tuberculosis para los TSV de San Isidro, Nang Vicky estaba
decidida a participar, sin importar el costo. Pero en ese momento, el reto para ella era mayor.
Hacía tres semanas, su esposo sufría de una infección renal con ataques de
vómitos y fiebre. Debido a esta situación, ella no sabía qué hacer. Entonces
ella planteó su problema a sus grupos de familias, y ellos ofrecieron cuidar al esposo y
los niños de ella mientras recibía la capacitación.
La importancia de los servicios comunitarios de salud
Nang Vicky completó la capacitación
programada y fue a servir a su comunidad como trabajadora de la salud. Ella era una
de más 3,000 TSV de los 57
miembros de CBHP en el Consejo por la Salud y el Desarrollo (CHD). Los CBHP
servían directamente a los sectores marginales en la sociedad filipina, es decir,
los campesinos, agricultores, pescadores, trabajadores e indígenas en 2,000
pueblos de 67 provincias de las Filipinas. (El país tiene un total de 75
provincias).
La mayoría de los TSV, como Nang Vicky recuerdan experiencias
comunes de cargar enfermos de sus comunidades en hamacas por los senderos
montañosos durante un día o dos días para buscar ayuda. La mayoría sufría de
tuberculosis, malaria o diarrea. Los niños estaban desnutridos. La gente moría
mientras la llevaban al doctor más cercano. Estas muertes ocurrían porque eran
inaccesibles y demasiado caros los servicios de salud.
Todos están de acuerdo cuando dicen, “Hemos aprendido tanto desde
entonces”. Como producto de las capacitaciones de CBHP, los TSV ahora tienen
conocimientos básicos sobre salud, la prevención de enfermedades
comunes, primeros auxilios, la utilización de hierbas medicinales, higiene dental
y extracción de dientes. Desde un nivel básico de prevención, después
se aumentaron más los conocimientos de los TSV. Recibieron entrenamiento en
anatomía y fisiología básica, en cómo tomar historiales clínicos y
exámenes físicos, acupuntura y digito presión. Los TSV se multiplicaron al
entrenar ellos nuevos TSV.
Al conocer los CBHP y realizar estos entrenamientos, Nang Vicky y
muchos de sus compañeros que son trabajadores comunitarios de la salud, pudieron
encontrar una nueva dirección en su vida. Con niveles educativos bajos, ellos
tenían pocas esperanzas de poder encontrar un trabajo digno en sus comunidades. Con
esto, muchos de ellos recuperaron su confianza porque se dieron cuenta que pueden
adquirir conocimientos productivos nuevos.
Amenazas militares
Muchas comunidades de CBHP Tandag nunca habían recibido visitas
de profesionales de la salud del gobierno. Cuando toda la provincia fue
invadida por operaciones militares contra la insurgencia, habían soldados por
toda la provincia – en la municipalidad, la plaza, los mercados y los campos.
La gente abandonaron sus casas y dejaron sus bienes de producción. Hasta las
mujeres y los niños se encontraron entre el fuego cruzado.
Las comunidades CBHP, entre ellas San Isidro donde vive Nang Vicky,
se volvieron el blanco de sospechas injustificadas de parte de los militares
y fueron sujetas a interrogatorios tácticos. Los TSV también fueron un blanco
para la intimidación y el hostigamiento, al igual que los líderes de las organizaciones
populares. El intenso hostigamiento de los militares desmoralizó a
muchas comunidades de CBHP, obligando al programa a cesar sus operaciones.
Después de una década, CBHP-Tandag logró otra vez ponerse de
pie, trabajando de cerca con la diócesis de la iglesia Católica. Debido a la historia
larga y efectiva de CBHP, había mucho trabajo que hacer. Las memorias de los años
turbulentos eran todavía muy dolorosas y tristes para las comunidades. Sin embargo,
la tremenda ayuda que CBHP les dio a estas comunidades era más fuerte que
el temor que sentían por ellos mismos.
Aunque, Nang Vicky y otros TSV de San Isidro como Nang Dolor
tuvieron que enfrentar sospechas y hasta amenazas de los militares, nunca se
amedrentaron y siempre le decían a los militares que eran TSV. En el caso de Nang Dolor,
sus visitantes más frecuentes en esos días no eran de sus grupos de
familias que pedían ayuda médica, sino que los militares que buscaban documentos
subversivos, como sus manuales de entrenamiento en acupuntura, hierbas medicinales, etc. Ante los
registros de los militares, ella tenía que
esconder a sus manuales en el fondo de la casa.
Después de un duro período de recuperación, CBHP Tandag sigue
operando en 33 pueblos de varias municipalidades, levantando la conciencia de las
personas que ellos pueden mejorar su situación al trabajar juntos como
comunidades. Y personas como Nang Vicky, Nang Dolor y los otros TSV otra
vez han mostrado su valor, como lo han hecho muchas veces, al contribuir a desarrollo la
autosuficiencia para un sistema de salud alternativo que promueve los CBHP.
La historia de Nang Vicky y CBHP Tandag es solo una muestra
de los 29 años de experiencia de CBHP en Filipinas. Se ha evolucionado del primer equipo
de entrenamiento paramédico móvil en los años 1970, a una organización
que ha sentado las bases para un sistema de salud alternativo. Los CBHP siguen
sobreviviendo y floreciendo porque tienen raíces y cimientos fuertes –
las personas en las comunidades que luchan incansablemente para defender sus
vidas y sus derechos, y desarrollar sus propios programas de salud apropiados.
–
[Consejo por la Salud y el Desarrollo, 04 noviembre 2002, Ciudad Quezón, Filipinas].
Argentina 2002
Una vieja endemia de injusticias y las silenciosas
Propuestas desde lo Cotidiano
Por Dr. Julio Monsalvo
Médico argentino activista del Movimiento Mundial de Salud de los
Pueblos
“Frente a las enfermedades que generan la miseria, frente a la
tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios como causa
de enfermedades son unas pobres causas.”
Ramón Carrillo (primer Ministro de Salud Pública de la Nación
Argentina, 1945-52)
El crecimiento del hambre
Angela vive en un humilde barrio en una de las grandes ciudades
argentinas. Tiene 39 años. Es mamá de cuatro hijos. En el “Centro de Salud”,
Alejandra, una joven médica diagnostica un estado de anemia. La causa es bien
clara. No accede a la alimentación adecuada. Angela es una más de nueve mujeres
que se ha diagnosticado anemia en esa semana. Todas por las mismas causas. Son
todas mujeres mayores de 35 años. Un sencillo análisis revela que Angela
apenas llega a los 8 gramos de hemoglobina, como así también son bajos los valores
de glóbulos rojos.
En ese Centro de Salud como en la mayoría de los hospitales de Argentina
hace ya tiempo que no se suministra medicamentos que aporten hierro. Esto
ocurre en todo el país, en todas las edades se detectan anemias por falta de
acceso a los alimentos. Niños desnutridos y anémicos (en especial se los observa en
menores de 5 años), mujeres embarazadas también con anemias, niños que nacen
con bajo peso y anémicos, ancianos desnutridos. Una sola provincia, datos
oficiales de 2001 admite 71 defunciones por desnutrición, de los cuales 44 son
menores de 5 años (62%) y 21 mayores de 50 (30%).
Nuestra joven médica no se amilana. Estudia qué planta de la zona puede
contener hierro. Descubre a la “ortiga” (Urticara urens L.) Prepara tintura de
ortiga en el mismo Centro de Salud y le ofrece a Angela este tratamiento natural
durante tres semanas. Los valores mejoran y Angela se siente mucho mejor. Esto
anima a Alejandra y a otras trabajadoras de la salud a tratar a las demás
mujeres con tintura de ortiga. Los resultados son exitosos y la propuesta se comienza
a difundir. La lucha es desigual y al mismo tiempo heroica y esperanzadora. Poco a
poco, casi de boca en boca, la gente empieza a comentar esta posibilidad de
tratamiento.
Una abundancia de comida
Argentina produce anualmente unas 68 millones de toneladas de alimentos anuales (según datos oficiales). Para una
población de unas 35 millones
de personas habría una gran disponibilidad de alimentos si éste fuera un
bien social, producción de alimentos para alimentar y no para el lucro de unas pocas
corporaciones. Se dispondría de 2 toneladas de alimentos por persona y
por año. Unos cinco kilogramos y medio por día. Con solo una parte de esa
disponibilidad y el resto si quiere el sistema lo podría seguir exportando. Sin embargo
más de la mitad de la población se halla en situación de pobreza cuando no de
indigencia.
Otra cosa es indagar la calidad de los alimentos. Argentina es un país
con una gran superficie en producción de transgénicos. El uso de agrotóxicos
no sólo contamina alimentos y suelos sino que también provocan intoxicaciones y
muertes. Los animales son sometidos a crueldades y para producir “mayores beneficios económicos” se los alimenta de
manera antinatural a efectos
de engordes más rápidos. La industria utiliza una profusión de químicos
con colorantes, conservantes, saborizantes “autorizados” A la injusticia
de que a las inmensas mayorías se le niega el derecho a alimentarse, se suma la
inseguridad alimentaria en un país que ha perdido la soberanía alimentaria entre
otras soberanías por demás conocidas que ha perdido.
Otra Argentina, otro mundo
Alejandra, la joven médica de nuestra historia es una más entre miles
de trabajadoras y trabajadores de la salud que en este país luchan
silenciosa y cotidianamente para dar respuestas humanitarias ante el dolor y la
miseria. Al mismo tiempo están realizan propuestas para otra Argentina diferente!
En las ciudades se ha desarrollado por años un programa de producción
de alimentos para autoabastecimiento llamado “Prohuerta”. El Estado
provee semillas de hortalizas y frutales y animales de granja, además de
capacitación para la producción de características orgánicas (no se utilizan
agrotóxicos ni fertilizantes químicos) Se han llegado a relevar más 400.000 huertas
(familiares, escolares y comunitarias), tanto en grandes ciudades como en pequeñas
localidades. Se producen unas 80.000 toneladas de alimentos por año para
unas dos millones y medio de personas. Las personas indigentes se estiman en
7.500.000 En vez de apoyar este programa y extenderlo, el presupuesto
asignado ha sido reducido en un 7%. Existen otros programas tanto del Estado como
de ONGs que de una u otra manera tienden al autoabastecimiento. Sin embargo
no son alentados, no se toma esta línea como política de Estado.
Aquí y allá, en todo el país, pequeños grupos de campesinas y
campesinos producen hechos de alto voltaje político y transformador: ferias de
intercambio de semillas de producción local e instauración de un mercadeo local con
productos orgánicos. Hay suficientes demostraciones de sistemas de producción de
alimentos sanos, de organizaciones sociales y económicas que tienen como premisa el respeto a toda forma de vida, lo que se traduce en relaciones
ecosistémicas saludables que impactan positivamente en un buen estado de
salud.
Urge pues un cambio de paradigma y de patrones de consumo para que esta vieja endemia de injusticias sociales se
reviertan y de manera inmediata
terminar con la crueldad de negar el acceso al alimento y alimento que sea
saludable. Ramón Carrillo señaló hace más de 50 años a las injusticias sociales
como causa de enfermedades. Hoy Argentina ha profundizado y extendido estas
injusticias sociales y ahora se evidencia las injusticias ecológicas en el deterioro
de los suelos, la desaparición de bosques, la contaminación de los ríos y del
aire Mujeres campesinas, profesionales y estudiantes comprometidos con la salud y la
vida están demostrando de hace años en este país que otra Argentina es
posible y otro mundo también.
Mandato al nuevo Gobierno
Salud para todos: Esencia de un buen Gobierno
Dr. Arturo Quizhpe Peralta
Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad. de Cuenca-Ecuador. Coordinador del Consejo Internacional de Salud de los Pueblos
IPHC-Sudamérica
«La equidad, el desarrollo ecológicamente sostenible y la paz, son
los ejes centrales de nuestra visión de un mundo mejor. Un mundo en el cual una
vida saludable para todos sea una realidad; un mundo que respete, aprecie y celebre toda vida y diversidad; un mundo que permita el florecimiento
de los talentos y habilidades para enriquecer uno a otro; un mundo en el cual las voces de los pueblos guíen las decisiones que afectan
nuestras
vidas. Hay más que suficientes recursos para lograr esta visión» (1).
Una sociedad enferma
El modelo de desarrollo neoliberal vigente no es sostenible, su fracaso
ha sido demostrado hasta la saciedad en países como Argentina. Ni siquiera puede
considerarse como un modelo de desarrollo, está diseñado para perpetuar
el subdesarrollo y fortalecer la dependencia. Sobrevivimos en una sociedad
enferma en la cual el humano ha sido sacrificado por el mercado, donde la
naturaleza es profana y agredida por los mezquinos intereses de las grandes
transnacionales, donde prima el abuso de poder, la corrupción, la intolerancia, la
segregación e injusticia.
No podemos continuar con más engaños ni mentiras piadosas, la Salud
está íntimamente ligada al desarrollo y éste a su vez produce salud. No
podemos hablar de políticas de salud para las mayorías, si no existe al mismo
tiempo una reforma integral del Estado que también se oriente al bienestar de las
mayorías. Como ha afirmado la Dra. Roses, la nueva directora de OPS: los programas
de salud son el reflejo de las decisiones éticas de un país, ellos
reflejan la escala de valores que se le asigna a la vida y al desarrollo humano en general, y
más específicamente aún, el valor de la vida de cada ser humano, de las
mujeres y niños, y de los ancianos discapacitados.
Hay que erradicar a la pobreza
En el Ecuador y demás países de América Latina, la pobreza constituye
la principal causa de la enfermedad y muerte, por ende sus raíces se encuentran en
las políticas económicas y sociales que nos imponen. La pobreza se genera en la
distribución inequitativa de la riqueza, la forma de organización de la sociedad, las
reglas del intercambio desigual entre las naciones, el desmedido poder de las
transnacionales y las imposiciones ejercidas para incrementar sus ganancias.
Como señala La Declaración para la Salud de los Pueblos: «la
globalización económica y la privatización han perturbado profundamente comunidades,
familias y culturas. Las instituciones públicas han sido socavadas y
debilitadas; muchas de sus responsabilidades han sido transferidas al sector privado,
a corporaciones u otras instituciones nacionales e internacionales que
raras veces asumen su responsabilidad ante la población»
La pobreza debe erradicarse, no aliviarse. Intentar aliviar la pobreza es
tratar los síntomas no la enfermedad. Combatir la pobreza significa
redistribuir la riqueza, trabajar por reglas de intercambio comercial más justas,
generar empleo, asignar recursos, responsabilidad y poder para el pueblo.
Todos los países de la región han consagrado en su constitución, la
salud como un derecho de todas las personas. Sin embargo, el gasto en la salud ha
estado determinado y sometido a los cálculos económicos, a las decisiones de
las transnacionales, a los intereses del mercado sacrificando la vida de
millones de hombres, mujeres niños y ancianos.
Los indicadores del desarrollo humano dan cuenta de una realidad
degradante para el ser humano: 80% de los hogares ecuatorianos en la pobreza; 20% en
la indigencia, sin acceso a la educación, a seguridad social, a
infraestructura sanitaria básica; la mortalidad materna (160 a 300 por cien mil nacidos vivos) e
infantil (39 por mil) son altas y resultan de causas prevenibles, la persistencia
de enfermedades asociadas con la pobreza como el dengue, malaria, paludismo,
tuberculosis, y otras.
Diversas organizaciones y entidades de los pueblos del Ecuador; ligadas
al trabajo de este sector y comprometidas en la lucha por el respeto y la vigencia
plena de este derecho humano primordial, hacemos nuestros los postulados de la
Declaración para la Salud de los Pueblos y planteamos lo siguiente:
Principios Básicos para un Programa de Salud para todos
- Garantizar el acceso universal a la Atención Primaria en Salud
integral, de buena calidad, de acuerdo a las necesidades de la población, no a la
capacidad de pago.
- Eliminación de los criterios de costo-efectividad como determinantes
para la implementación de los programas en Salud y abolición de los proyectos
de recuperación de costos por ser generadores de inequidades y barreras en
el acceso a los servicios.
- Frenar los procesos de privatización de los servicios públicos de
salud y de la seguridad social, asegurando una regulación efectiva del sector médico
privado, incluyendo servicios médicos caritativos y de ONGs.
- Incremento de la inversión pública a no menos del 70% del gasto
nacional en salud.
- Enfatizar la promoción de salud, principalmente en la organización
y participación comunitaria.
- Fortalecer y sustentar legalmente la participación social, el
trabajo intersectorial, y el abordaje multidisciplinario de los problemas de
salud.
- Promover programas de salud dirigidos a las mujeres, a la
erradicación de la violencia intrafamiliar y el cumplimiento de la Ley de Maternidad
Gratuita.
- Establecer programas de promoción y prevención de la salud de las
jóvenes en particular sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
- Adoptar medidas para asegurar salud y seguridad ocupacional que
incluyan el monitoreo de condiciones de trabajo en las trabajadores y en particular a
sectores en situación de riesgo ( por ejemplo: maquiladoras,
floricultoras, sector informal y otros).
- Regulación en torno al uso de tecnologías, a la producción y
expendio de medicamentos, para que estén subordinados a las necesidades de la
población.
- Que la investigación en salud - incluyendo la investigación
genética y el desarrollo de medicinas y tecnologías reproductivas - esté orientada
hacia las personas y la salud pública y respete principios éticos universales.
- Defender la armonía con el medio ambiente y la protección de los
ecosistemas.
- Invertir más, invertir mejor y comenzar a pagar la deuda social,
priorizando la salud y la educación, disminuyendo el gasto en militar y el pago a la
deuda externa.
- Que las políticas económicas estén sujetas a evaluación con
respecto a la salud, equidad, género e impacto ambiental y que incluyan medidas regulatorias
para asegurar su cumplimiento.
La salud es un derecho humano fundamental, por eso al nuevo gobierno le decimos, le pedimos, le exigimos,
asumir un compromiso serio con la Salud de todos.
Cuenca, noviembre 2002
(1) Declaración para la Salud de los pueblos. IPHC. Diciembre 2000.
*Este Resumen de Política se basó en gran parte en el trabajo de:
Sanders D., D. Dovlo, W. Meeus, U. Lehmann, “Public Health in Africa” en Global
Public Health, R. Beaglehole (ed.), O.U.P. (próximamente)
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